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En libertad con cargos los 36 antifascistas que causaron incidentes en la zona centro

El juez de guardia ha dejado en libertad con cargos a los 12 detenidos mayores de edad que fueron arrestados tras los graves disturbios ocasionados en una protesta antifascista celebrada en el centro de la capital el pasado sábado. Los otros 24 detenidos, al ser menores de edad, quedaron a disposición de sus padres tras prestar declaración. El delegado del Gobierno en Madrid, Constantino Méndez, calificó de "vandalismo urbano y violencia" los altercados del pasado sábado, frente a los que "siempre va a estar luchando" la policía.

Los hechos se produjeron sobre las 20.45 del pasado sábado tras concluir en la plaza de España una manifestación de ultraizquierda que había sido convocada por Internet contra una marcha de Falange Española, que protesta por la política de inmigración del Gobierno central. Esta última transcurrió sin incidentes, mientras que unos 200 jóvenes de ultraizquierda pretendían llegar hasta Moncloa, donde estaban los falangistas. Un férreo cordón policial se lo impidió. Entonces comenzaron los disturbios, en los que se registraron abundantes destrozos en lunas de escaparates, incendios de papeleras y vuelco de contenedores de vidrio y papel por las calles de los Reyes, Pez y Manuela Malasaña, entre otras.

Todos los detenidos fueron trasladados a la Brigada Provincial de Información. Los menores, tras serles tomada declaración en el Grupo de Menores (Grume) de la policía, fueron recogidos por sus padres.

Derecho de manifestación

El delegado del Gobierno señaló que la policía ya había detectado desde hacía dos semanas que se iba a producir una contramanifestación, por lo que se montó un dispositivo para garantizar el derecho de los integrantes a Falange Española a manifestarse y a "protegerlos frente a cualquier grupo violento".

A los detenidos se les incautaron "distintas armas y material para la lucha callejera entre grupos y tribus urbanas", por lo que Méndez concluyó que los graves disturbios no correspondían a "una chiquillada". "Tenemos que hacer frente no sólo a la delincuencia como tal, sino también a este tipo de conductas vandálicas que preceden muchas veces a la actividad delincuencial", explicó el delegado del Gobierno. "Estas conductas vandálicas están tipificadas como ilícitos penales y, por tanto, son conductas delictivas. Estamos delante de vandalismo urbano y una forma de violencia frente a la cual vamos a estar siempre de manera muy combativa con nuestra fuerza policial", explicó el delegado del Gobierno.

"Son grupos que sistemáticamente actúan desde la pura y simple violencia, sin ningún tipo de móvil político, como demuestra el que el porcentaje más alto de los detenidos era de gente menor. Es más que posible pensar que para ellos se trata prácticamente de jugar a la violencia urbana como una tribu más", concluyó Méndez.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 26 de octubre de 2004