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Duran advierte a Mas de que no permitirá que la ideología democristiana de Unió se diluya en CiU

Socialistas e Iniciativa comparan al líder de UDC con el ultraconservador Buttiglione

El líder de Unió, Josep Antoni Duran Lleida, no tardó ni 24 horas tras clausurar el congreso de su partido en fijar nuevas condiciones a sus socios de Convergència con vistas a la conferencia nacional de noviembre que debe decidir el futuro de la federación. Duran advirtió de que no permitirá que Convergència tenga la última palabra sobre la composición de las listas electorales, una vez suprimidas las cuotas, y menos que el cuerpo doctrinal democristiano quede "desfigurado o desdibujado" en el seno de Convergència i Unió (CiU). Unos planteamientos democristianos que llevaron a socialistas e Iniciativa a comparar a Duran con el democristiano italiano y aspirante a comisario europeo Rocco Buttiglione.

Duran está firmemente decidido a no dar su brazo a torcer frente a los convergentes en la conferencia nacional de CiU, los días 26 y 27 de noviembre. El pasado fin de semana, en el 23º congreso de la formación democristiana, Duran empezó a marcar terreno y ayer, tras la reunión de la primera ejecutiva poscongresual, endureció las condiciones.

En el plano ideológico, el líder de Unió Democràtica (UDC) advirtió de que no tolerará que los planteamientos democristianos surgidos del congreso se diluyan como azúcar en el programa electoral de la federación. "No tendría sentido que no pudiéramos defender nuestras posiciones en el seno de la federación", señaló. De este ideario quedarían excluidas las cuestiones de conciencia como el aborto, el matrimonio entre homosexuales y la posibilidad de adopción. Respecto a la Constitución europea, Duran aún cree que Convergència se inclinará por el sí.

En cuanto a la confección de las listas electorales, Unió aprobó, por indicación de CDC, suprimir las cuotas que le correspondían a cada partido. No obstante, Duran recordó que Unió ya ha fijado las nuevas reglas y que rechazará un comité de aprobación de candidaturas en el que Convergència tenga mayoría. "Sería absurdo", subrayó.

Duran adelantó ayer que la conferencia nacional de CiU debe debatir dos ponencias: una ideológica y otra sobre la estructura interna de la federación. Los democristianos sólo aceptarán discutir el despliegue territorial de los órganos de la federación -ahora sólo existe la ejecutiva nacional- y la asignación de funciones para cada miembro de dicha ejecutiva. Unió apuesta por la creación de dos nuevas secretarías en CiU, la de coordinación de campañas electorales y la sectorial. Unió no se prestará a ampliar los debates hacia otros supuestos que supongan un nuevo paso para la fusión.

La totalidad de partidos catalanes, a excepción de CDC, criticaron ayer con dureza las conclusiones adoptadas por los democristianos en su congreso. En el Partit dels Socialistes (PSC) e Iniciativa Verds (ICV) compararon a Duran con el ultraconservador italiano Rocco Buttiglione. El republicano Josep Lluís Carod advirtió a Unió de que en la izquierda catalanista ya hay overbooking, por lo que le recomendó que se sitúe a la derecha. Y en el PP pronosticaron el hundimiento de CiU porque cada vez "Unió y Convergència están más alejadas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 19 de octubre de 2004