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El PSOE denuncia que el 11-M se preparó "ante las narices del Gobierno del PP"

El diputado del PSOE Álvaro Cuesta aseguró ayer que el 11-M "se preparó ante las mismas narices del Gobierno del PP", tras haber estudiado en una sesión secreta de la comisión de investigación un informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil sobre una reunión entre Rafá Zouhier, confidente (encarcelado)de un agente del instituto armado, y Antonio Toro Castro (preso desde esta semana por narcotráfico). El informe revela que Toro estuvo en Madrid el 20 de febrero de 2003, en compañía de un tal Miguel, ofreciendo paquetes de 2,5 kilos de Goma 2 a un millón de pesetas, aunque prefería que el pago se realizase con un kilo de cocaína.

El informe relata también un encuentro que se celebró el 5 de febrero de 2003 en Avilés y que fue vigilado por agentes de la UCO. Éstos elaboraron un informe titulado "supuesta red de tráfico de explosivos", en el que Zouhier y Toro hablaban de un intercambio de 150 kilos de Goma 2 por grandes cantidades de hachís y cocaína. El documento, de dos folios y fechado el 27 de febrero de 2003, detalla cómo la operación de vigilancia fue montada después de que Zouhier informara a su "agente controlador" de la existencia en Asturias de una red de explosivos.

La red llevaba cada 10 días a Asturias entre 50 y 100 kilos de hachís desde Madrid y Almería

El cuñado del minero Trashorras estuvo el 20 de febrero de 2003 en Madrid ofreciendo Goma 2

El confidente se citó con Antonio Toro, cuñado del ex minero José Emilio Suárez Trashorras, en el aparcamiento de un centro comercial. Las fuentes consultadas indican que a esa reunión acudió un hombre, que en ese momento no fue identificado -posteriormente se supo que era Suárez Trashorras-.También se cita a una mujer con coleta, posiblemente la hermana de Antonio Toro y esposa del ex minero, Carmen Toro Castro.

Los dos citados trataron supuestamente sobre la posible venta de 150 kilos de Goma 2. Los reunidos en un aparcamiento de un centro comercial de Avilés tomaron un coche, fueron hasta un domicilio, cambiaron de coche y regresaron hasta el aparcamiento, según el informe firmado por el capitán Paco. La existencia de la oferta de los 150 kilos de dinamita fue ya relatada por dos mandos de la UCO -no tiene entre sus competencias las investigaciones sobre terrorismo- durante su comparecencia ante la comisión del 11-M.

Los agentes relatan que habían tenido conocimiento de que Toro estaba introduciendo en Asturias cada diez días entre 50 y 100 kilos de hachís y que se surtía de dos proveedores, uno de Madrid y otro de Almería.

La visión de este documento hizo que Álvaro Cuesta, portavoz socialista en la comisión, dijera que para él queda claro que "había noticias, que no pruebas, del tráfico de explosivos, pero también una evidente falta de coordinación" de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Y agregó que "ante las narices del Gobierno del PP había hechos que no se veían, porque se estaba en otra cosa; o no se veían". Su conclusión fue ésta: "El atentado del 11-M se preparó ante las mismas narices del Gobierno del PP (...) Había información y no se entró en ese tráfico por la descoordinación en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado".

Esta afirmación fue rubricada por el diputado de ERC Joan Puig: "El Gobierno sabía que había gente que tenía Goma 2, y el 11-M saltaron todas las alarmas, lo que reafirma que el Gobierno mintió". Puig explicó que el seguimiento de la UCO se refiere a un solo día y que pone de manifiesto que a los investigadores "se les escapó gente que tenía explosivos bajo su control". A juicio de ERC, "hay una evidente responsabilidad política de los dirigentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado del Gobierno del PP".

Vicente Martínez Pujalte, del PP, admitió que el documento de la UCO "no tiene desperdicio" y avala que la citada unidad "tenía conocimiento de la existencia de dinamita en manos de [Antonio] Toro; clarísimo". A su juicio, lo conocido contradice lo declarado por los mandos de la UCO ante el juez Juan del Olmo.

La reunión de Avilés se produjo un año y 34 días antes del 11-M y de sus resultados no hay ni rastro. Sí se sabe que el documento fue enviado a la Comandancia de Asturias. La existencia de la red fue comunicada informalmente a la fiscalía asturiana, pero apenas se investigó más.

La comisión recibió otros 23 documentos para ser inspeccionados en sesión secreta, pero sólo tres de ellos eran desconocidos, ya que los otros 21 habían sido revisados con anterioridad también de forma reservada.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 15 de octubre de 2004