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Reportaje:

San Telmo sale del túnel

El proyecto museográfico plantea la colaboración con la Diputación de Guipúzcoa en materia de fondos

El Museo San Telmo de San Sebastián tiene unas aspiraciones que superan el papel que se le asignó en octubre de 2002 de potenciar y mostrar sus fondos de Bellas Artes, Etnografía y Arqueología y que trascienden, con mucho, su carácter municipal, según figura en el nuevo proyecto museográfico, redactado por las consultoras K-6 y Xabide y presentado ayer a la Junta Rectora del Patronato de Cultura. "San Telmo ha de constituirse como el escaparate de todas las colecciones tanto forales como municipales", subraya el proyecto.

El Ayuntamiento donostiarra tiene previsto enviar oficialmente el documento de trabajo a la Diputación de Guipúzcoa, institución que además trabaja en la creación de una red de museos de la memoria, con inicio en la cueva de Ekain (Prehistoria) y paradas los de Oiasso, en Irún (Edad Antigua y la romanización), Santa Teresa, en San Sebastián (Edad Media), San Telmo (Época contemporánea) y el futuro Centro Internacional de Cultura Contemporánea. Se trataría así de establecer cauces y fórmulas de colaboración entre ambas instituciones para dar un impulso conjunto al proyecto de San Telmo, que ha estado en el aire durante más de una década por desencuentros políticos, falta de apoyos económicos y olvido deliberado en favor de otras infraestructuras culturales.

El plan no contempla la ampliación del edificio, pero recupera espacios públicos

Hoy por hoy existe un consenso para sacarlo adelante como San Telmo Museoa. Memoria y territorio. O lo que es lo mismo, como un "centro patrimonial y cultural que aspira a insertarse en un circuito nacional e internacional" y a potenciar lo que ya es y lo que tiene. Es decir, para empezar se quiere ensalzar el valor monumental del edificio que ocupa, antiguo convento dominico del siglo XVI deteriorado por el paso del tiempo. Pero también sus colecciones, fundamentalmente, las etnográficas y pictóricas..

¿Cómo lo hará? K-6 y Xabide son partidarios de no ampliar el edificio -al contrario de lo que se ha planteado en anteriores proyectos-, sino de derribar los anexos que se adosaron al inmueble en 1932 y de recuperar sus partes nobles para uso público. De esta forma, se lograría ampliar el espacio util de 1.605 metros cuadrados a 3.356.

En todo caso, el proyecto arquitectónico está por definir. La Junta Rectora del Patronato de Cultura -en el que están representados todos los partidos municipales- encargó ayer al concejal de Cultura, Ramón Etxezarreta (PSE-EE), que presente en un mes los pliegos de condiciones para sacarlo a concurso, en función del proyecto museográfico, que está configurado en torno a tres grandes exposiciones.

La primera es Signos de identidad, que mostrará los fondos etnográficos, históricos y arqueológicos del museo. En la segunda, Diálogos, dedicada a las Bellas Artes, se quiere proponer "un recorrido por el arte y no por la historia del arte en base a una lectura de las confluencias y diferencias del arte tradicional y el arte moderno entre los siglos XV y XX". Por último, en Huellas en la memoria, se planteará "un viaje metafórico por la cultura, la historia, los seres y sentires y el imaginario colectivo de los guipuzcoanos con importante presencia de sistemas multimedia", según se indica en el documento. "Se trata de reordenar y dar una coherencia expositiva a los fondos del museo", aseguró Etxezarreta.

Las colecciones se irán incrementando año a año, con una partida inicial de 120.000 euros. Es algo en lo que insisten los redactores de este proyecto, que requiere de una inversión de 16,7 millones de euros; en la necesidad de diseñar una verdadera política de adquisiciones. Porque su ausencia ha llevado a que el museo, que tiene una de las colecciones de estelas funerarias más importantes de Europa, presente importantes lagunas en otras disciplinas, que podrían cubrirse en parte con los fondos de la Diputación. Carece, por ejemplo, de obras de artistas como Chillida u Oteiza.

San Telmo ha vivido años malos. No sólo porque ha visto derrumbarse más de un proyecto. Desde 1991 ha soportado un descenso paulatino del número de visitantes (116.800 ese año frente a los 42.593 de 2003) y desde el 1 de septiembre de 2003 funciona sin director. Rafael Zulaika, que estuvo en el cargo 9 años, presentó su dimisión ante la prolongada indefinición del proyecto y ha sido directamente el Patronato el que ha gestionado su funcionamiento. Los grupos políticos se reunirán la semana que viene para plantear inicitivas en torno al nuevo proyecto, que necesita un director al frente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 14 de octubre de 2004