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Diputados socialistas de Alicante creen garantizada el agua del Tajo

Castilla-La Mancha se opone a las obras en el Cenajo y Talave

Los diputados del PSOE en el Congreso por la provincia de Alicante restaron ayer importancia a la nueva ofensiva de sus homólogos por la comunidad de Castilla-La Mancha contra nuevas obras hidráulicas en Alicante y Murcia para recibir más agua del trasvase Tajo-Segura. "El trasvase Tajo-Segura y las obras aprobadas están plenamente garantizados", dijo ayer la diputada por Alicante Juan Serna.

La diputada socialista se remitió a una reciente declaración pública de la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, para expresar su plena seguridad en el cumplimiento del trasvase Tajo-Segura, así como la ejecución de las obras previstas en el plan hidrológico de cuenca, pese a las enmiendas de los parlamentarios socialistas de Castilla-La Mancha. "Me remito a la declaración de Narbona para mantener que el trasvase se respetará", dijo Serna. "Y en cuanto a las obras de en los embalses de Talave y Cenajo, lo mismo", añadió Serna, quien aseguró que esas obras están incluidas entre las 104 iniciativas que el Gobierno aprobó por real decreto en junio pasado. "Es, por tanto, un acuerdo del Gobierno", precisó.

La diputada socialista declinó comentar la iniciativa de sus compañeros de partido de Castilla-La Mancha. Los representantes castellano-manchegos , a instancia del presidente de la Comunidad, José María Barreda, han acordado la presentación de enmiendas al decreto ley de modificación del Plan Hidrológico Nacional cuando se tramite como proyecto de ley en las Cortes. Las enmiendas pretenden evitar la construcción del túnel que debe unir los embalses de Talave y el Cenajo -la mayor obra prevista en la cuenca del Segura por la ley de planificación hidrológica con el objeto de mejorar la calidad y el abastecimiento urbano de Murcia, Alicante y parte de Albacete con agua procedentes del Tajo, evitando la salinización. Los parlamentarios castellano-manchegos esgrimen el argumento de que han de ser los administradores de la cuenca del Tajo los que decidan la suerte de las aguas del río. El Gobierno de de Castilla-La Mancha considera que la ejecución de las obras es un paso más para solicitar un aumento del agua del trasvase.

Por contra, Juana Serna sí aprovechó la iniciativa de los diputados del PSOE de Castilla-La Mancha para criticar la postura del PP en esta materia. "Es el PP el que tiene que unificar sus criterios, y no los socialistas", puntualizó.

El PP, por medio del presidente del Consell, Francisco Camps, culpa directamente al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de ser el "máximo responsable político" de las exigencias de Castilla-La Mancha sobre el trasvase Tajo-Segura y de "generar tensión en torno al agua". Camps también descalificó la gestión de la titular de Medio Ambiente y expresó su determinación de defender el trasvase. "Nadie va ha impedir que se nos lleve el trasvase", sentenció Camps en referencia al anuncio del presidente castellano-manchego de compartir el caudal del trasvase.

La polémica sobre las nuevas obras previstas en los pantanos de Talave y Cenajo, así como el uso del agua trasvasada, también ha sido aprovechada por el diputado autonómico de EU, Joan Antoni Oltra, para acusar a Castilla-La Mancha de "abrir otra guerra del agua sin sentido y con los mismo objetivos electoralistas que tanto se han criticado al PP".

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Vital para regar

El trasvase Tajo-Segura es vital para las comarcas del sur de Alicante. Cada año los agricultures aguardan con impaciencia los riegos de socorro que les garantizan salvar las cosechas.

Cado año se trasvasan más de 600 hectómetros cúbicos hacia las cuencas del Segura, del Júcar y del Sur. El agua procedente del Tajo riega, además de la Vega Baja de Alicante, las huertas de Almería y Murcia. Las aguas del Tajo que recorren 286 kilómetros de Castilla-La Mancha por el trasvase Tajo-Segura.

Este trasvase entre cuencas tiene su origen en un proyecto de obras hidráulicas de Lorenzo Pardo (1933) que pretendía acabar con el "desequilibrio hidrológico" del país, idea defendida por el ministro de obras públicas del momento, Indalecio Prieto, en la célebre Asamblea de Alicante.

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