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El PP propone que Guerra participe en la reforma del Estatuto andaluz

El presidente del PP andaluz, Javier Arenas, aseguró ayer que la propuesta de su formación para la reforma del Estatuto de Autonomía andaluz "tiene como eje principal la segunda descentralización" y abogó por "comenzar su redacción una vez se haya efectuado un debate social previo". Para la redacción de la reforma, Arenas adelantó que el PP quiere llevar al Parlamento de Andalucía a más de 70 "comparecientes imprescindibles" entre los que destacan el ex vicepresidente del Gobierno y diputado del PSOE en el Congreso Alfonso Guerra y a los ex presidentes de la Junta de Andalucía Rafael Escuredo y José Rodríguez de la Borbolla.

El PP también quiere que participen los presidentes del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), el Consejo Consultivo, la Cámara de Cuentas y el Consejo Económico y Social. Además, llamarán al Defensor del Pueblo Andaluz, los alcaldes de las ocho capitales, los ocho presidentes de las diputaciones, el presidente de la Federación Andaluza de Municipios y Provincias (FAMP), representantes de los agentes sociales y dos "personalidades de relevante prestigio" por parte de cada grupo parlamentario.

Segunda descentralización

Arenas indicó que la propuesta popular ha de definir "cómo dotar a los Ayuntamientos de financiación y de competencias" y apostó por que "la financiación autonómica se negocie con todas las Comunidades Autónomas". "No aceptamos negociaciones bilaterales, bien de Gobiernos autonómicos con el Gobierno central, ni de fuerzas políticas", afirmó.

El representante popular destacó la condiciones previas que su formación exige para la reforma y que pasan por "el respeto a la Constitución española, la igualdad de los españoles ante la ley, la garantía para los andaluces de que no somos menos que nadie y no seamos coartada para planteamientos nacionalistas e independentistas, y que venga acompañada de la negociación de la financiación autonómica".

En este sentido, Arenas señaló que "la reforma ha de partir de un doble consenso en el Parlamento de Andalucía y en el Congreso de los Diputados". Arenas propuso "una reforma unida a la financiación porque la asimetría podría llegar del Estatuto y de la financiación".

"Es importante que los hechos diferenciales sean los que vienen en la Constitución", declaró Arenas, quien también rechazó "el debate en torno a nación estado o nacionalidad histórica, cuyo objetivo es el agravio para Andalucía, que es más histórica que ninguna o tan histórica como todas, ya que se puede hablar de Tartesos [capital de Tartéside] o de los romanos".

"En Andalucía no hay un problema autonómico y no queremos que algunos pretendan generarlo de forma artificial para que algunos digan que, como lo hay en toda España, también existe en Andalucía y hay que ceder entonces ante Carod-Rovira o Ibarreche", afirmó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 23 de septiembre de 2004