Dos muertos por cornada y 12 heridos en un encierro en Ampuero

El recorrido duró 25 minutos y los toros, de cuatro años, pesaban más de 500 kilos

Agencias

Dos hombres fallecieron ayer como consecuencia de cornadas recibidas en el cuarto encierro de las fiestas de Ampuero (Cantabria), y otras 12 personas resultaron heridas, tres de ellas de carácter grave y otras tres de pronóstico reservado. En el encierro, que fue muy peligroso y duró 25 minutos, fueron incluidos por primera vez toros de cuatro años, con pesos de entre 500 y 520 kilos. La alcaldesa ordenó la suspensión de todos los festejos taurinos previstos.

El cuarto encierro de las fiestas de la Virgen Niña fueron calificado por algunos testigos presenciales como "una carnicería". El recorrido se convirtió en especialmente peligroso por el peso de los astados y porque los cinco toros y los cinco cabestros se desgajaron en tres grupos.

Raimundo Radre Hernando, de 48 años y vecino de Leioa (Vizcaya), recibió una cornada en la yugular cuando realizaba el último tramo del recorrido. Murió en el Hospital Comarcal de Laredo debido a la gravísima pérdida de sangre.

Unas horas después, murió en ese mismo centro hospitalario Daniel Torres Santiesteban, de 47 años y vecino de Rasines, cuando estaba siendo operado, tras haber recibido una cornada en el estómago. A las 19.00, de las 12 personas heridas en el encierro, por la mañana, siete permanecían hospitalizadas por golpes y contusiones, cuatro habían sido trasladados al Hospital Marqués de Valdecilla en Santander y una había recibido el alta. Entre los heridos hay tres de carácter grave: Eloy Cano Cano, de 43 años y vecino de Ampuero; José María Freire Colina, de 42, también residente en Ampuero, y Pedro González Sainaza, de 26 años y vecino de Santoña. Otras tres personas presentaban a media tarde pronóstico reservado: Josu Murillo Calle, de 22 años y residente en Bilbao; José Canales Gómez, de 47 y vecino de Limpias, y José Manuel Cueto Diego, 55 años y censado en Escalante. Con heridas leves se encontraban Francisco Sol Puente, de 52 años y vecino de Laredo; Adrián Lavín López, de 27 años y vecino de Colindres; Ángel Barreras Gómez, de 44 años y vecino de Ampuero; Eric Prado Miguel, de 15 años y vecino de Sestao (Vizcaya), y José Luis Foronda González, con 20 años y residente en Laredo.

Terminado el encierro, la alcaldesa de Ampuero, Nieves Abascal, ordenó la suspensión de los festejos programados para el resto de la jornada y todos los de carácter taurino. La decisión fue adoptada por todos los concejales y por los responsables de las peñas locales, que se reunieron en el Ayuntamiento, con asistencia del delegado del Gobierno en Cantabria, Agustín Ibáñez. En un comunicado difundido tras la reunión, la alcaldesa manifestó que "hoy es un día negro" para la localidad, y lamentó la tragedia, "de la que Ampuero tardará en recuperarse". Abascal destacó que el Ayuntamiento había cumplido con todas las normas exigibles dentro de la reglamentación taurina. Precisó que antes de la realización del encierro se hizo un repaso del vallado del recorrido, se recomendó la retirada de niños y personas mayores y se difundió por megafonía instrucciones para garantizar la seguridad. La alcaldesa elogió la colaboración de todas las personas que ayudaron a evacuar a los heridos, y en particular los miembros de los servicios de emergencia (DYA, Cruz Roja y 061), de la Guardia Civil, de la Policía Local, además de corredores en el encierro y vecinos de la localidad.

La alcaldesa y el delegado del Gobierno se trasladaron al Hospital de Laredo para interesarse por el estado de los heridos. Las banderas de Ampuero fueron colocadas a media asta en señal de duelo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0012, 12 de septiembre de 2004.

Lo más visto en...

Top 50