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PALEONTOLOGÍA | Yacimientos españoles

Un esqueleto articulado de dinosaurio, nuevo hallazgo en Salas de los Infantes

El hallazgo de un esqueleto semiarticulado de un dinosaurio en un relativo buen estado de conservación confirma al entorno de Salas de los Infantes (Burgos) como un punto de extraordinaria riqueza tanto en restos como en huellas de estos animales. Miembros del Colectivo Arqueológico-paleontológico de Salas (CAS), apoyados por geólogos de la Universidad de Salamanca y estudiantes de bología y geología de las universidades de León, Salamanca y País Vasco, han trabajado este verano en un nuevo yacimiento donde se ha producido el espectacular hallazgo.

Fidel Torcida, director del Museo de Salas de los Infantes y portavoz del colectivo recuerda que la excavación se planteó como una simple actuación de emergencia sin mayores pretensiones. "Vimos que en el fondo de una zona que en época de lluvias es un arroyo había restos óseos de lo que parecía ser un dinosaurio y decidimos intervenir para rescatar el máximo posible", explica Torcida.

Sin embargo, en una excavación de pequeña superficie (sólo unos 20 metros cuadrados) se apreció desde el primer momento una enorme acumulación de restos. Primero se localizó una acumulación de 16 dientes de dinosaurios terópodos -carnívoros de tres especies diferentes- en torno a una costilla caudal de un dinosaurio de gran tamaño que presentaba marcas de dentelladas de caza o carroñeo. Más tarde aparecieron juntos huesos de la cadera de un dinosaurio saurópodo: pubis e isquiones; costillas, una gran vértebra dorsal y hasta ocho vértebras caudales articuladas, dispuestas tal como estaban cuando murió el animal.

Uno de los aspectos que más llaman la atención es la presencia de 18 tendones osificados, algunos de los cuales sobrepasan 1,5 metros de longitud, que hasta ahora no se conocían asociados a dinosaurios saurópodos.

En conjunto, se trata de un dinosaurio de gran tamaño, que podría superar los 20 metros de longitud y 20 toneladas de peso; además sus huesos aparecen prácticamente completos, y semiarticulados entre sí, lo que facilita el estudio del espécimen y permite suponer que gran parte del esqueleto podrá ser recuperado en próximas campañas de excavación.

El traslado del dinosaurio del Oterillo al museo de Salas para su restauración ha puesto en evidencia la necesidad de más espacios y más recursos humanos y técnicos en estas instalaciones, únicas en Castilla y León y que son referencia nacional e internacional por sus fondos patrimoniales. El equipo científico del museo y el CAS han realizado investigaciones en colaboración con centros internacionales como las universidades de Lyón en Francia, Bridgeport en EE UU, o el Museo Nacional de Historia Natural de París. En este momento el museo sólo recibe subvenciones puntuales de la Junta de Castilla y León y se mantiene gracias al apoyo del Ayuntamiento de Salas de los Infantes.

Pese a esta limitación, el museo cuenta con una superficie de unos 150 metros cuadrados en los que se encuentran miles de piezas. Además el Colectivo de Salas celebra a mediados de septiembre unas jornadas internacionales sobre dinosaurios en las que los expertos se centrarán sobre todo en los restos hallados este año y en los restos y huellas de un rebaquisaurio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 8 de septiembre de 2004