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Una moción de censura arrebata a CiU la alcaldía de Premià de Dalt

Premià de Dalt (Maresme) tiene un nuevo alcalde después de que ayer se aprobara por mayoría absoluta la moción de censura presentada por ERC, L'alternativa (ICV, PSC y Acció Ciudatana) y el PP contra el equipo de Gobierno de CiU. El republicano Sebastià Pujol sustituye al que ha sido el alcalde en los últimos 10 años, Joan Baliarda, aunque será relevado en enero de 2006 por el candidato de L'alternativa, Emili Mariscal.

El equipo liderado por Baliarda se quedó en minoría el pasado mes de abril después que la concejal independiente del PP Trinitat Rost rompiera el pacto con CiU para aliarse con los grupos de la oposición. Esta nueva alianza se ha materializado medio año después en una moción de censura que ha arrebatado a CiU uno de sus feudos principales, pueblo natal del ex presidente Jordi Pujol y en el que la formación nacionalista gobernaba de forma ininterrumpida desde 1979.

Gritos y silbidos

El pleno extraordinario se celebró ayer por la mañana en una abarrotada sala de sesiones y fue seguido entre gritos y silbidos por numerosos vecinos del municipio, que también se apiñaron en las ventanas del edificio. Entre el público no faltaron diputados de CiU, como Ramon Camp y Josep Sánchez Llibre, así como representantes comarcales de la formación nacionalista. Algunos de los simpatizantes mostraban una pancarta con el mensaje Ética i dignidad. CiU 46,39% de los votos.

A la mayoría de votos obtenida en las pasadas elecciones municipales se refirió Baliarda en su discurso y explicó que en estos días se han recogido 800 firmas de apoyo a CiU. En este sentido, el ex alcalde, que calificó la moción de censura de "estafa" y "milonga", acusó también a los partidos de la oposición de engañar a los ciudadanos: "Cuando emitieron sus votos, a los vecinos de Premià de Dalt no se les explicó que ERC pactaría con el PP", dijo. Baliarda acusó a los firmantes de la moción de no disponer de un programa de gobierno propio y aseguró que la parálisis municipal de que le acusan es culpa de los grupos de la oposición, que no han votado a favor de los presupuestos de 2004.

El nacionalista respondía así a Sebastià Pujol, que minutos antes había justificado la moción como una solución para activar el gobierno del municipio. "Premià de Dalt necesita ser gobernado", proclamó en una breve intervención en la que también avanzó algunas de sus prioridades: impulsar a las políticas de las personas y de participación, la promoción de vivienda social, el crecimiento controlado del pueblo y la defensa del medio ambiente.

El voto de la concejal del PP a favor de la moción, pese a las presiones de la dirección liderada por Josep Piqué, fue recibido con abucheos y aplausos. Rost dijo que ha actuado "pensando en el pueblo y no en las insignias" y recordó que se había presentado a las elecciones como independiente. La edil, ahora en el grupo mixto, no descartó presentarse de nuevo bajo las siglas del PP.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 5 de septiembre de 2004