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El Sacri dice que canta "lírica con el esófago y flamenco con el corazón"

José Pérez Leal el Sacri es el ejemplo vivo de que lírica y flamenco son compatibles. Mientras que, tanto en uno como en otro bando, muchos consideran que ambos estilos tienen técnicas de canto antagónicas; el Sacri es saetero reconocido desde los 13 años -ahora tiene 65 años- y en 1988 comenzó a estudiar canto con profesores del Conservatorio de Sevilla.

El Sacri, sevillano del Cerro del Águila, forma parte del elenco de Músicas y pasos de pasión, un espectáculo que dirige José Luis Ortiz y se estrenará mañana en el Conservatorio Superior de Música de Sevilla, ubicado en el antiguo cuartel del Carmen. El Sacri, que se ganó el alias tras ingresar de monaguillo a los 8 años y salir de sacristán a los 23, es uno de los saeteros más requeridos. "Empiezo en cuaresma y termino el sábado de Gloria, algunas veces canto más de 130 saetas".

"Para cantar lírica hay que usar una técnica distinta. La voz te sale del esófago; mientras que en el flamenco, te sale...del corazón. No se como explicarlo", dice el saetero, quien asegura que el secreto reside en cuidarse: "No fumar, no beber, no chillar y nada de alternar cuando terminas de cantar", aconseja.

"La saeta es un cante con una dimensión preflamenca muy importante. Es popular y andaluz, pero en cada sitio tiene modos y localismos desconocidos que con este espectáculo intentamos valorar en su conjunto", comenta Ortiz Nuevo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 5 de septiembre de 2004