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Fraga está dispuesto a presentarse por quinta vez a la Xunta para "que no se divida" el PP

La oposición critica la decisión del octogenario presidente, que niega tener "un tapado"

Manuel Fraga, que en noviembre cumplirá 82 años, consideró ayer "una obligación estar dispuesto" para una quinta candidatura a la Xunta consecutiva a fin de lograr que "el partido no se divida y siga adelante", asegurando "estar en plena forma". Respecto a las declaraciones de la oposición sobre la imposibilidad del octogenario de acabar la próxima legislatura y supuestos propósitos de ceder el gobierno real a un sucesor o a una figura oculta, el presidente autonómico rechazó tener "un tapado", al tiempo que afirmó: "Yo, si asumo una responsabilidad, es con el ánimo de llegar hasta el final".

"Nos remitimos a las palabras de Fraga, cada quien que las interprete libremente", son las prudentes palabras del PP de Galicia ante el anuncio del presidente de la Xunta de su intención de presentarse como candidato a las próximas elecciones autonómicas, previstas para octubre de 2005. Una convocatoria que Fraga descartó ayer tajantemente adelantar: "Salvo que ocurra un hecho impensable, yo jamás he hecho este tipo de juegos".

Sin embargo, la oposición ve en la mesura oficial de la formación la incertidumbre ante su próximo congreso, que deberá ratificar el deseo de Fraga, y la evidencia de los pulsos de poder de las familias populares. Las afirmaciones del presidente han conseguido una tregua en las luchas intestinas del partido en Galicia por la sucesión.

Su anuncio de concurrir a unas nuevas elecciones autonómicas se realizó por sorpresa en el encuentro que mantuvo en Santiago de Compostela, junto a la secretaria de Acción y Participación Sectorial de su partido, Ana Pastor, con consejeros de Educación de las comunidades gobernadas por el PP. Más efusivo fue el partido en Madrid. El secretario general adjunto del PP, Ángel Acebes, le brindó "todo el apoyo, todo el respaldo". "Estamos muy satisfechos con que haya anunciado que vuelve a presentarse", remachó Acebes.

Con su anuncio de presentarse a la reelección - que se ha producido justo un año después de la designación de Mariano Rajoy como sucesor de Aznar-, Fraga reniega de anteriores declaraciones en las que tildaba de "contra natura" proclamarse de nuevo como candidato, pero consigue apagar el debate interno en el PP de Galicia, al menos hasta el congreso del mes de octubre.

En este sentido, las constantes alusiones del presidente a lo largo del verano acerca de su candidatura funcionarían, por un lado, como advertencia a los distintos grupos de poder dentro de los populares que estarían ultimando estrategias para hacer valer sus favoritos ante la anteriormente declarada no renovación de Fraga; por otro, de cortina de humo, que le permitiría ganar tiempo hasta el congreso del próximo otoño y, a la vez, sondear las posibilidades de éxito de un sucesor escogido por el propio presidente.

Entre los preferidos que contarían con mayores posibilidades de imponerse como candidatos en caso de una renuncia final de Fraga, se perfilan Xosé Manuel Barreiro, actual conselleiro de Medio Ambiente y destinatario de los apoyos que anteriormente disfrutaba Xosé Cuiña; y Alberto Núñez Feijoo, conselleiro de Política Territorial, Obras Públicas y Vivienda, claro favorito del sector del partido en Madrid, que anteriormente apostó por Ana Pastor como sucesora.

Sucesión frustrada

La oposición ve en la quinta candidatura de Fraga la constatación de su fracaso a la hora de establecer un aspirante a la sucesión. De hecho, ninguno de los delfines propuestos en las anteriores legislaturas, entre ellos Cuíña y Rajoy en el año 2001, obtuvo el respaldo del partido.

Para los socialistas, la proclamación de Fraga como candidato "no es que sea la mejor solución para el partido, sino que constituye la única solución". Para el BNG, la decisión del octogenario presidente evidencia que en el PP gallego, "priman los intereses personales en lugar de las motivaciones de grupo, pese a sus críticas a otras formaciones en las que los candidatos se eligen democráticamente".

Emilio Pérez Touriño, el secretario general del PSdeG, afirmó que "el anuncio de Fraga de volver a presentarse es la demostración de que Galicia no puede renovarse a través del PPdeG". Para el líder de los socialistas gallegos, la decisión "refuerza la alternativa de proyecto político y de gobierno, de renovación y de cambio" que representa su grupo.

El portavoz nacional del BNG, Anxo Quintana, llegó a calificar al presidente de "candidato tramposo", pues el motivo de que se presente de nuevo pretende, según él, "salvar el tinglado interno" de su partido, evitando una "posible guerra civil", para que luego gobierne "un tapado". Además, Quintana señaló que "Fraga ha perdido toda la credibilidad que le quedaba", así como "el respeto de muchos gallegos que saben que su tiempo ya pasó". El secretario de Organización del PSOE, José Blanco, inscribió la candidatura de Fraga en "la falta de autonomía" de Mariano Rajoy para ejercer su liderazgo al frente de los populares.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 31 de agosto de 2004