Gómez-Baeza duda de que haya un esfuerzo generalizado por educar en el arte

Rosina Gómez-Baeza, directora de la Feria de Arte Contemporáneo Arco desde 1986, tiene claro por qué en España existe una brecha que separa a los artistas del común de los ciudadanos. "Analice los programas educativos de las escuelas, de las universidades, la implicación de las instituciones", dice. "Hay un esfuerzo generalizado por crear espacios de arte, pero no sé si lo hay por educar, p

orque hemos estado fuera del circuito artístico mundial desde el siglo XIX". Y añade: "Ya Goya murió en Burdeos, lo que demuestra que los artistas no encontraban estímulo. La respuesta está ahí, en que la lista de cosas que faltan es larguísima".

La directora de Arco recaló ayer en San Sebastián para recorrer las distintas sedes de la bienal de arte contemporáneo Manifesta 5, que ya han visto un total de 90.990 espectadores desde su inauguración el pasado mes de junio. "Me interesan mucho los planteamientos de esta edición, porque partiendo de una visión de los años 70, de luchas, violencia y vida muy politizada, nos traslada hasta este siglo en el que estamos reviviendo algunas de esas situaciones, siendo totalmente distintas", sostuvo.

Gomez-Baeza se detuvo a contemplar cada una de las obras de los 56 artistas europeos que participan en esta ecléctica muestra que induce a preguntarse dónde está el límite de lo que es y lo que no es arte. Ella lo tiene muy claro. "Lo dijo [Marcel] Duchamp: 'Arte es lo que dice el artista'. Es el reflejo de un pensamiento, de un sentimiento. Y hoy se piensa que el arte es críptico, pero ¿no es críptica la música para muchos? ¿No es también críptica también la poesía? ¿Y la filosofía? ¿Por qué tenemos que entender mejor las artes visuales de lo que entendemos la música?"

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 27 de agosto de 2004.

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