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El ex líder socialista Lafontaine pide la dimisión de Schröder

El ex ministro rechaza el recorte del Estado de bienestar alemán

El ex ministro de Finanzas y antiguo presidente de la socialdemocracia alemana (SPD), Oskar Lafontaine, pidió ayer la dimisión del canciller Gerhard Schröder y anunció que está dispuesto a sumarse a un nuevo partido de izquierda si Schröder no da marcha atrás en los recortes del Estado de bienestar. El ex ministro aseguró en una entrevista que si Schröder "tuviese un poco de decencia, dimitiría".

Aunque muy desprestigiado desde su precipitada salida del Gobierno, en 1999, el hábil político podría convertirse en la cabeza visible de una rebelión interna que, si bien ya está causando estragos entre los socialdemócratas, hasta la fecha carece de líderes con experiencia.

"Schröder se ha desacreditado él mismo con los resultados de su política. Si tuviese un poco de decencia, dimitiría ante semejantes resultados electorales", arremetió Lafontaine en una entrevista con el semanario Der Spiegel. Desde 2002, el SPD ha perdido un comicio tras otro. Para Lafontaine, la razón es que "el Gobierno fue elegido con base en un programa en el que nada decía de la Agenda 2010". "Estamos ante un grave caso de fraude electoral", sostuvo. La llamada Agenda 2010 es un catálogo de medidas para redimensionar el Estado de bienestar alemán, fuertemente vapuleado por una larga crisis económica.

"La conducta de Lafontaine es vanidosa e insolidaria", contraatacó tras conocerse la entrevista Franz Müntefering, actual presidente de los socialdemócratas. "La política de la Agenda 2010 fue aprobada en tres congresos del partido y está plenamente legitimada en el interior del SPD".

Junto al candidato Schröder, Lafontaine encabezó a los social-demócratas en las elecciones de 1998, que pusieron fin a 16 años de Gobierno del democristiano Helmut Kohl. El partidario de una política económica basada en la expansión del gasto público y de un mayor control cambiario en los mercados internacionales dimitió como ministro de Finanzas y presidente del SPD en marzo de 1999, apenas seis meses después de llegar al poder. Ni Schröder, ni su partido, ni la opinión pública alemana le perdonaron esta automarginación. Desde entonces, Lafontaine dejó de intervenir en la política activa, limitándose a lanzar semanales diatribas desde una columna en el amarillista Bild.

"Defraudé muchas expectativas. Lo lamento", se excusa ahora Lafontaine, dispuesto a volver al ruedo. "Si Schröder, hasta las próximas elecciones federales en 2006, persiste en su fracasada política, habrá una nueva agrupación de izquierda para revertir los recortes sociales", anunció.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 8 de agosto de 2004