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Libertad para la joven de Moralzarzal acusada de tirar a su bebé a un contenedor

La Audiencia de Madrid decretó ayer la libertad provisional de Patricia R. S., la estudiante de 19 años encarcelada por haber abandonado a su bebé en un contenedor de su municipio, la localidad de Moralzarzal. El bebé, que aún llevaba el cordón umbilical, fue hallado por una vecina cuando iba a tirar la basura al contenedor. El abandono del bebé se produjo el pasado 24 de mayo. La chica fue detenida, junto con su novio, de 20 años, y profesor de tenis, 15 días después, aunque el novio quedó luego en libertad.

El tribunal ha estimado un recurso del abogado de Patricia en el que pedía revocar el encarcelamiento, dictado por el Juzgado de Instrucción número 3 de Colmenar Viejo. Este juzgado decretó la prisión de Patricia al entender que podía estar incursa en un delito de homicidio por haber abandonado vivo al bebé en el contenedor.

La Audiencia la ha dejado en libertad tras expresar "sus dudas" sobre la existencia real del delito de homicidio. Se basa en un informe del Instituto Nacional de Toxicología en el que se dice que el estudio realizado al feto revela "un sufrimiento fetal intrauterino y una dudosa respiración fuera del mismo, extremos éstos", señala la Audiencia, "que están aún pendientes de investigación por parte del juzgado". Es decir, los jueces tienen dudas de si realmente se cometió un homicidio, habida cuenta de que el citado informe abre la posibilidad de que el bebé naciera ya muerto. Además, los informes psicológicos también revelan que Patricia se resistía a creer que estaba embarazada, dado que apenas unos días antes de dar a luz estuvo en un local en el que pidió a la empleada productos para adelgazar.

Para justificar la excarcelación de Patricia, el tribunal apela a la Ley de Enjuiciamiento Criminal, que indica que la prisión provisional debe ser excepcional y que sólo cabe adoptarla cuando la pena del delito sea igual o superior a dos años de cárcel, y que con ella se persiga, bien " evitar la fuga del imputado", bien "evitar la ocultación, alteración o destrucción de pruebas para el esclarecimiento de los hechos", o bien "evitar que el imputado pueda actuar contra bienes jurídicos de la víctima".

Según los jueces, en el caso de Patricia no concurre ninguno de esos postulados. En las diligencias consta "que vive con sus padres, que está trabajando y que, además, cursa estudios en la Universidad". Agentes de la Guardia Civil detuvieron en junio a Patricia en Moralzarzal, localidad de 7.000 habitantes situada al norte de la capital. El bebé fue hallado la tarde del lunes 24 de mayo por una mujer dentro de un contenedor para residuos orgánicos en la calle de Lago Como, en la urbanización Redondillo. Al mover las bolsas, abrió una de ellas y vio a un bebé que no se movía.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de agosto de 2004