CORAZONES DE VERANOColumna
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Consejos para cineastas

HACER CINE requiere seguir unas normas no escritas imprescindibles para no perturbar al espectador. Cansada de ver cómo buenas películas fracasan por culpa de la creatividad de los directores, empeñados en innovar, hoy les ofrezco algunos consejos útiles para escribir las escenas más importantes de sus guiones. Sé de sobras que algunos de ustedes quieren pasar a la posteridad. Sólo les diré que el hombre inventó las grúas, por lo que las cámaras al hombro son un atraso, no una originalidad. Créanme. Si sus películas fuesen algo tan importante desde el punto de vista artístico, nadie las contemplaría mientras eructa la coca-cola.

1. Tender la ropa.

Para hacer la escena de la mujer sensual tendiendo la ropa en la azotea, es imprescindible que la ropa a tender esté seca. Se lo advierto: por muy italiano que parezca el vestido de topos de su protagonista, si la ropa que tiende está mojada, echaremos a perder la escena. (La ropa deben ser sábanas blancas).

2. Guerra Civil española

. Sólo tenga en cuenta tres cosas. Cada vez que los protagonistas se besen, se apoyarán en un muro donde habrá unos carteles alusivos a la contienda. Por un lado pasará un camión de la FAI. Desde un balcón lejano sonará una radio.

2 bis. Posguerra.

Puede que usted quiera hacer la clásica película de la posguerra vista a través de la mirada inocente de un niño. Si es así, recuerde que el niño debe ser lo más orejón posible. No importa su inexpresividad. Sus orejas nos darán todos los matices necesarios. Lo único obligatorio es que el niño se pase media película desayunando trozos de pan que mojará en un tazón sin asas. Si no hay tazón, su película será un fracaso.

2. bis, A.

En cualquier película de niño con mirada inocente es imprescindible la escena en la que el protagonista saca su caja de latón de debajo de la cama. Me refiero a esa caja donde el niño guarda todos sus tesoros.

3. Divorcio en Central Park.

(Sólo para Woody Allen). Si la protagonista de la película tiene que comunicarle al protagonista que lo suyo ha terminado, se pondrá un jersey de lana muy gordo y citará al protagonista en un banco de Central Park. Hablará sólo en el momento en que pase un patinador por detrás.

4. Contratación de una niñera por parte de una pareja feliz.

Como bien sabe Ana Obregón, sólo hay un modo de hacer esa escena, que debe desarrollarse obligatoriamente en el sofá del salón de la casa de los protagonistas. La primera aspirante que aparezca será una heavy con cresta. Los padres le preguntarán si le gustan los niños, y ella dirá que los odia. (Un detalle que queda muy bien, por cierto, es que encienda un cigarrillo y tire la ceniza en la alfombra). La segunda debe ser una mujer estricta. Vestirá de negro y usará cofia. En cuanto vea a los niños (encantadores), dirá que están mal educados y que, sin duda, con ella aprenderán modales. A partir de ese momento -no lo olvide, por favor- es obligatorio que la escena se desarrolle a cámara rápida. Veremos a una chica apoyada en el quicio de la puerta mascando chicle, a otra muy despistada... Cuando en un gesto de abandono los padres se dejen caer en el sofá, sonará el timbre. Tras abrir la puerta, aparecerá una niñera de estética Obregón, que preguntará: "¿Llego tarde?". Será ella.

4 bis. 'Casting' musical

. La misma escena sin ninguna variación debe desarrollarse a la hora de recrear un casting musical. (Nota. A la candidata elegida -la última- se le tiene que caer el bolso al suelo, para que ella, encantadoramente aturullada, recoja sus cosas).

5. Atropello infantil

. (Sólo TV movies). Necesitamos una casa americana rodeada de césped. La madre tiene que preparar un pastel mientras habla por teléfono. (Cable largo, blanco, etc.). "¡Sí, claro que iremos!", exclamará, sin dejar de trabajar. "Se lo he prometido a Timmy, ya sabes...". (No está de más que el verbo "prometer" aparezca varias veces). A continuación, la cámara enfocará el jardín. En él, el padre y el hijo, ambos con gorra de béisbol, estarán reparando una bicicleta. "Bueno", exclamará el padre, jovial. "Creo que esto ya está... Supongo que tu madre estará orgullosa de nosotros, Timmy". El hijo, entonces, gritará: "¡Oye, papá! ¿Crees que podemos jugar un partido de baloncesto antes de la comida? Por favor... por favor...". El padre se sacudirá las manos. Con una voz deliberadamente impostada exclamará: "Jovencito, creo que ya va siendo hora de que te dé una lección". Empezarán a jugar. La cámara debe enfocar la pelota unas cuantas veces. También la carretera. Cuando la pelota se escape, Timmy exclamará: "Voy a por ella". El padre añadirá: "Pero ten cuidado". En la siguiente escena ya vemos a Timmy en el hospital luchando por su frágil vida.

5 bis.

En cualquier película de catástrofes, el que va a morir tiene que salir en la primera escena siendo optimista y haciendo planes de futuro.

6. Lucha entre el bueno y los malos

. Los malos deben atacar de uno en uno, nunca de golpe, porque entonces ganarían. Si son indios, deberán dar vueltas alrededor de la diligencia para ser un blanco fácil y cómodo para los vaqueros. Si los malos llevan armas, no deben disparar mientras el protagonista propina puñetazos. Para perseguirle, deben elegir los corredores estrechos en los que sólo se pueda pasar de uno en uno, para que el bueno les pueda ir dejando fuera de combate por cómodos turnos.

El actor y director de cine Woody Allen, en Central Park.
El actor y director de cine Woody Allen, en Central Park.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 31 de julio de 2004.

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