Iggy Pop y Chemical Brothers triunfan en el Xacobeo

La actuación descarnada de Iggy Pop y la capacidad de los Chemical Brothers para hacer bailar a cerca de 25.000 personas marcaron el jueves la primera jornada de los Conciertos del Nuevo Milenio en Santiago de Compostela, el acontecimiento musical más importante del programa de espectáculos previstos por la organización del Xacobeo 2004. Los 150.000 vatios de potencia de sonido dispuestos por la organización evitaron los problemas registrados hace tres semanas durante el concierto de Red Hot Chili Peppers, celebrado en el mismo auditorio del Monte del Gozo.

Miles de jóvenes acampan estos días en las proximidades del auditorio para asistir al evento musical del año en Galicia, que hoy se cierra con Gary Jules, Echo & The Bunnymen, The Corrs y Bob Dylan. Anoche se celebraba la segunda jornada con Starsailor, Muse, The Cure y Lou Reed.

El ecléctico programa del festival se puso de manifiesto en la noche del jueves con más de seis horas de música, en las que hubo momentos para estilos tan dispares como el punk, el glam-rock, el trip-hop y el techno. La mezcla, que puede parecer explosiva, acabó funcionando. Muchos de los que venían a ver a Chemical Brothers y Massive Attack no habían nacido cuando Iggy Pop ya era una estrella del rock. Pero el músico de Detroit demostró que, a pesar de rondar los 60 años, no está dispuesto a cambiar y su actuación se convirtió en uno de los momentos inolvidables del festival, pese a que tuvo que luchar contra la luz solar y la frialdad del ambiente con la que empezó su concierto, tras las actuaciones de los catalanes Lilith y los británicos The Darkness.

Viejas canciones como I wanna be your dog siguen funcionando, sobre todo porque Iggy Pop es un auténtico animal de escena, que consiguió enfervorizar al público con sus aullidos y toda una exhibición atlética y de gestos. El momento culminante llegó cuando permitió que una veintena de fans accediesen al escenario en uno de los temas. Los sorprendidos equipos de seguridad trataban de evitar un altercado, pero finalmente todo salió bien e incluso el divertido Iggy exclamó: "¡Qué público talentoso!", al finalizar el experimento.

Inmensa discoteca

Tras la emoción despertada en todos por Iggy Pop le llegó el turno a las atmósferas envolventes que saben crear los británicos Massive Attack, la banda liderada por Robert del Naja. Demostraron que pueden mezclar con éxito estilos tan distintos como el hip-hop, el rock o el reggae, sin perder en ningún momento la sutileza de sus composiciones electrónicas.

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La noche se cerró con Chemical Brothers, que repasaron éxitos como Hey boys, hey girls y Block Rockin Beats. Durante más de dos horas consiguieron que hasta el rockero más veterano no pudiese evitar un cosquilleo que le invitaba a bailar. El auditorio se convirtió en una inmensa discoteca en la que no faltaba una iluminación colorista y dos pantallas que proyectaban vídeos de animación.

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