EL 10º CONGRESO DEL PSOE DE ANDALUCÍA

Chaves llama al PSOE a "servir a Andalucía" y a no caer en el error de los localismos

Los 570 delegados del congreso apoyan por unanimidad la gestión de la ejecutiva saliente

Los andaluces identifican al PSOE con la defensa de Andalucía "en su conjunto" y esa apuesta debe permanecer no sólo intacta sino que debe ser la "guía" de "todo" lo que salga aprobado en el 10º Congreso Regional. Esta idea dominó ayer el informe de gestión presentado por el secretario general socialista, Manuel Chaves, aprobado unánimemente por los 570 delegados acreditados en la primera jornada del congreso. En una intervención de marcado todo institucional, el presidente andaluz lanzó un aviso para que el PSOE "no caiga en el error" de los "localismos y provincianismos estériles".

MANUEL CHAVES: "El Partido Popular sigue sin enterarse de los resultados de las elecciones generales y autonómicas"
JOSÉ BLANCO: "La política nunca más será un asunto exclusivo de los políticos"
GONZÁLEZ CABAÑAS: "Sólo cuando hemos perdido la cohesión interna se ha puesto en riesgo la hegemonía socialista".
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Diversos compromisarios interpretaron esta mención como una referencia un tanto tangencial a las presiones que ha venido ejerciendo la agrupación de Sevilla, la más numerosa de todas, para estar en "el puente de mando" de la nueva dirección regional, una aspiración orgánica que no se ha quedado ahí, sino que se ha aliñado con ingredientes que, a la postre, han resultado explosivos como la acusación de que la Junta de Andalucía discrimina a la provincia de Sevilla en sus inversiones y actuaciones.

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Chaves pidió ayer a los suyos que se guiaran por la bandera "del servicio a Andalucía" y sobre este argumento hiló un discurso de una hora y cuarto muy denso en el que tocó todos los palos: el triunfo electoral, el proyecto de la segunda modernización, el avance económico y social de la comunidad, el buen clima de relaciones con el Gobierno central tras la victoria del socialista José Luis Rodríguez Zapatero, las reformas constitucional y estatutarias en marcha, el rechazo a la violencia contra las mujeres y la crítica al Partido Popular, al que dedicó un amplio capítulo.

A juicio de Chaves, el PP "sigue sin enterarse" del resultado de las elecciones generales y autonómicas del 14 de marzo y "pretende hacer creer que por el hecho de que" los populares sufran "derrota tras derrota, en Andalucía existe un déficit democrático". Chaves admitió que le "subleva" que el PP "culpe" a los ciudadanos de su falta de proyecto, credibilidad y liderazgo. "¿En qué mundo vive esta gente? Eso dice poco de la firmeza de sus convicciones democráticas o, tal vez, lo diga todo".

Chaves afirmó que mientras el PSOE siempre ha "huido de localismos y provincianismos estériles", los populares "siguen empeñados en esa política aldeana, de cortos vuelos". Y añadió: "Espero que nosotros no caigamos en el mismo error".

En el debate de la gestión de la ejecutiva saliente, los jefes de delegación suscribieron las palabras de su secretario general sobre el buen estado en el que el PSOE celebra su congreso tras su doble victoria en las elecciones autonómicas y generales. De la boca de los secretarios provinciales sólo salieron elogios hacia la labor desarrollada por Chaves, pero especialmente significativas resultaron las palabras de aliento y apoyo dirigidas hacia el secretario de Organización y mano derecha de Chaves, Luis Pizarro.

Por la mañana, éste escuchó, no sin cierta turbación, como su homónimo en la ejecutiva federal, José Blanco, lo llamaba "maestro" y lo calificada como su "más leal colaborador". En esta línea se apuntaron los máximos responsables de Cádiz, Huelva y Almería, cuyo secretario provincial, Martín Soler, recordó que Pizarro "se come todos los marrones" del partido. A nadie le pasó desapercibido que muchas de estas palabras de apoyo expreso y explícito se producen en un momento de quiebra de la relación de Luis Pizarro con el portavoz parlamentario y líder de la agrupación de Sevilla, José Caballos.

En el debate de gestión, que se celebró a puerta cerrada, el secretario general del PSOE de Sevilla, Luis Navarrete, expresó su apoyo a Chaves, pero no hizo ninguna mención a las exigencias planteadas estos días de estar "en el puente de mando" de la dirección del PSOE y además por personas con las que la mayoría de Sevilla "se sienta representada".Pero sí hubo secretarios provinciales que criticaron la situación creada por los sevillanos, aunque sin citarlos expresamente. En este sentido el que habló más claro fue Francisco González Cabaña, responsable provincial de Cádiz: "Sólo cuando hemos perdido la cohesión interna se ha puesto en riesgo la hegemonía socialista. Espero que estemos vacunados contra ese virus" y contra las "navajas del sectarismo" que son las armas que, según dijo, emplean los socialistas en sus "catarsis suicidas".

González Cabaña se remontó a la crisis que sufrió el PSOE hace diez años por el enfrentamiento entre guerristas y renovadores, una batalla que ganó Manuel Chaves con el 60% de los votos en un dramático congreso celebrado también en Granada.

El secretario general de los socialistas de Cádiz, quien horas antes había bromeado con Navarrete por la situación creada - "sabes que te llaman el jinete pálido", le dijo en el mostrador donde se reparten la credenciales- apeló a la "la responsabilidad para subordinar los intereses legítimos de las agrupaciones provinciales al interés general del partido".

Otras referencias al conflicto creado por Sevilla salieron de boca del cordobés José Antonio Ruiz Almenara quien llamó a disfrutar "de la dulce victoria y de la cohesión". El onubense Javier Barrero aseguró que sus delegados no son "provincianos sino andaluces". Y la malagueña Marisa Bustinduy pidió una fiesta en paz porque "es un deber estar alegre en este congreso". Esta dirigente justificó su voto afirmativo a la gestión de Chaves en que ya los andaluces se habían pronunciado en las recientes elecciones autonómicas. "Nosotros sólo somos el eco de la voz del pueblo, que ya votó el pasado 14 de marzo", dijo.

Manuel Chaves abrirá a partir de hoy la ronda de consultas con los secretarios generales provinciales para conformar la ejecutiva una vez que sea elegido secretario general en votación secreta e individual, un método que se aplicó por primera vez en el reciente congreso federal y que se ha incluido en los estatutos de este partido.

La votación se ha adelantado un par de horas para que los contactos con las delegaciones se inicien después de comer y, así, no prolongar hasta altas horas de la madrugada la lista de nombre de ejecutivos definitiva, una liturgia que suele darse en todos los congresos socialistas.

La decisión del líder del PSOE de no aceptar "imposiciones" de nombres para estar en la ejecutiva es "aún más firme" que el día anterior, aseguraron personas de su entorno que subrayaron que Chaves está empeñado en que "no quepa ni una sola duda" de que es él el que ha ganado el congreso y no el aparato provincial sevillano. Aunque el interlocutor de los socialistas sevillanos va a ser Luis Navarrete, la dirección regional baraja llamar a otros portavoces que no están situados en la actual mayoría si las negociaciones se endurecen.

Según estas fuentes, el secretario general va a incluir a personas del sector crítico de Sevilla en su equipo -probablemente Juan Ramón Troncoso-, algo que en los pasillos del congreso admitían fuentes del sector caballista, y a personas situadas en una posición intermedia, entre las que se citaban tres nombres: el del alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín, que ocupa actualmente una vocalía; la alcaldesa de Castilleja de la Cuesta, Carmen Tovar; y el delegado del Gobierno en Andalucía, José Antonio Viera, quien se ha desmarcado de las tesis de la dirección provincial, posición que volvió a remarcar ayer: "Siempre he estado en la corriente de la coherencia del PSOE y creo que el secretario general tiene que tener libertad de acción para hacer su equipo".

El modelo de ejecutiva que diseña Manuel Chaves se parece mucho al aprobado en el 36º Congreso Federal y su número de miembros puede variar entre los 28 y 31. Habrá una secretaría de Política Institucional, una cartera que en la dirección federal ocupa el número tres del partido.

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