_
_
_
_
FÓRUM DE BARCELONA | Actividades

Los ateos hacen oír su voz en el Parlamento de las Religiones

Clara Blanchar

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

¿Qué hace una asociación de ateos, cuyos integrantes niegan la existencia de Dios, en el Parlamento de las Religiones? El presidente de la asociación Ateus de Catalunya, Albert Riba, lo argumenta valiéndose de una metáfora: "Si la población fuera un pastel, un corte son cristianos, otro budistas, otro musulmanes, etcétera, y otro somos los ateos, que se calcula que representamos a entre el 20% y el 25%". "Se trata, entonces, de hacer oír nuestra voz", afirmaba ayer Riba en el Centro de Convenciones del Fórum.

En el Parlamento, los integrantes de la asociación participan en tres ponencias relacionadas con los tres ejes del Fórum, la diversidad cultural, la sostenibilidad y las condiciones de paz. "Cuando hemos podido dialogar, hemos encontrado muchos puntos en común con muchas religiones, en aspectos como la defensa de los derechos del hombre, las prácticas sostenibles con el medio ambiente y la lucha por la paz. Con estos puntos en común tenemos mucho material para ponernos a trabajar", asegura el presidente de la asociación catalana.

Riba también considera que acudir a estos foros contribuye a "acabar con la leyenda negra de que los ateos son antirreligiosos". "No somos antirreligiosos, ni defendemos la libertad religiosa y de conciencia, pero queremos que se acaben los privilegios que tienen ciertas religiones", afirma.

Y es que los ateos también acuden al Parlamento de las Religiones para alertar de la discriminación que consideran que sufren y reivindicar "igualdad de derechos". Cuando hablan de discriminación se refieren, por ejemplo, al dinero público que recibe la Iglesia católica, 3.500 millones de euros al año, según Riba. "Es intolerable que con los impuestos que pagamos se mantenga una opción ideológica o, por ejemplo, se remunere a los profesores de religión", exclama. "Esto", dice, "es discriminación porque otorga derechos objetivos a quienes profesan una religión y a los que no profesan ninguna no se los concede. Exigimos un estatus de igualdad".

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
SIGUE LEYENDO

Sobre la firma

Clara Blanchar
Centrada en la información sobre Barcelona, la política municipal, la ciudad y sus conflictos son su materia prima. Especializada en temas de urbanismo, movilidad, movimientos sociales y vivienda, ha trabajado en las secciones de economía, política y deportes. Es licenciada por la Universidad Autónoma de Barcelona y Máster de Periodismo de EL PAÍS.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_