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Reportaje:BALONCESTO | Tras los pasos de Gasol y Raúl López

Victoria en el exilio

El pívot catalán Albert Miralles prepara ya, en las filas del Miami Heat, su debut en la Liga de verano de la NBA el próximo martes

Albert Miralles Berge ya se ha acostumbrado al ritmo de vida de Florida en ausencia de su familia y su Barcelona natal. "La gente es muy amable, la mayoría habla español", asegura. No le ha quedado más remedio. Este año ha sido el único jugador nacional escogido en el sorteo universitario de la NBA, celebrado el pasado domingo, en el que ocupó el puesto 39 de la segunda ronda del draft (selección de talentos). Para llegar al sueño americano, el pívot de 22 años hizo workouts (entrenamientos privados) en cinco franquicias durante el último mes: Milwaukee Bucks, Cleveland Cavaliers, Houston Rockets, Miami Heat, Memphis Grizzlies y Boston Celtics.

Finalmente, Miralles fue elegido por los Toronto Raptors (Canadá). Sin embargo, el pívot de 2,09 metros de estatura será jugador de los Miami Heat (Florida) al acordar el equipo canadiense el traspaso de sus derechos a cambio de los de Pape Sow (nº47) y una elección de segunda ronda para 2005. Es el séptimo español que consigue un puesto en el draft, tras la estela que abrió Fernando Martín en 1985 y siguieron Montero en 1987, Dueñas en 1997, Pau Gasol y Raúl López en 2001 y Navarro en 2002.

"No puedo esperar para saltar a la cancha y demostrar todo lo que puedo aportar"

Con 22 años, 2,09 metros, 101 kilos y el número 50, su puesto será el de 'cuatro'

Jugará en el equipo que le hizo la prueba más larga -desde las seis de la mañana hasta las dos de la tarde- de su peregrinaje americano. "Deseaba salir elegido por Miami. Los Heat me maravillaron en los entrenamientos con su organización y el buen trato que me dispensaron", declaró cuando supo la noticia.

Miralles tenía claro, incluso mientras contestaba preguntas con la gorra de los Raptors puesta, que su destino sería otro. Pensó en los Cavaliers, pero enseguida supo que sería fichado por los de Florida. El propio Pat Riley, presidente de operaciones de los Heat y prestigioso técnico de la NBA, le confesó que apostaría por él. La confianza en Albert es manifiesta. Miami le ha extendido un seguro privado de fin de carrera, algo que pocas veces se hace con un rookie. Lo mejor que podría pasarle es conseguir un contrato garantizado por una temporada. Se embolsaría unos 385.000 dólares (313.000 euros), el salario mínimo establecido para los debutantes.

Esta temporada Miralles jugó en el Roseto de la Liga italiana, con una media de 6,8 puntos, 4,9 rebotes y 1,4 asistencias en 14,3 minutos jugados por partido. Un promedio que le convierte en el mejor jugador del torneo en cuanto a rendimiento por minutos de juego.

Confiesa ser cabezón y muy trabajador. Experto en poner tapones, facilidad para rebotear y buena mano para las asistencias, jugará en la Pepsi Pro Summer League ( la liga de verano de Orlando). Un torneo que se disputará del 6 al 10 de julio. "No puedo esperar para saltar a la cancha y demostrar todo lo que puedo aportar al equipo". Esa es su principal misión. Tendrá que convencer a los directivos de los Heat de que se merece una de las tres plazas vacantes en la plantilla, sobre todo a su entrenador Stan Van Gundy. De momento va por buen camino pues el manager del equipo, Randy Pfund, ha declarado que Miralles "es un jugador único que dará mucho que hablar".

Su puesto en la NBA será el de cuatro, pero alejado del aro debido a su buena visión del juego. El catalán considera que su estilo "se puede asemejar al de Nowitzki", aunque reconoce que todavía le queda mucho para llegar al nivel del alemán. Lo que está claro es que valentía no le falta.

Hace cuatro años ya lo demostró cuando se encaró con el club que le formó en su cantera, el Joventut de Badalona, equipo con el que debutó en la ACB cuando tenía 18 años, en la temporada 1999-2000. Finalizada la campaña 2001-2002 sorprendió al dar una rueda de prensa en la sede del Ourense en la que recurría al decreto 1.006 para desvincularse de la entidad badalonesa, pese a tener contrato en vigor. El mismo decreto que usó Herreros para marcharse del Estudiantes al Real Madrid en 1996.

Miralles se encontraba en el último de los dos años de contrato que había firmado por una ficha de diez millones de pesetas a cambio de sus 101 kilos de peso. El barcelonés criticó el trato recibido por la directiva verdinegra y aseguró que no volvería a jugar para ellos. El club, sin intención de cederle ni de rescindir su contrato, decidió llevarlo a los tribunales. Pedían una indemnización de hasta 200 millones de pesetas (162 millones de euros), mientras Miralles ya se unía a la plantilla del equipo gallego. Jordi Villacampa, entonces presidente del Joventut, declaró sobre él: "Me irrita que jugadores así sean desagradecidos. Estamos tranquilos con la labor que hemos hecho, pero tal vez nos equivocamos al apostar por algunos jugadores con un entorno que dificulta su progresión. Algunos están manipulados desde los 14 años por agentes que no miran por sus intereses; eso acaba creando gente frustrada". El jugador fue condenado el pasado 6 de marzo a pagar 0,6 millones de euros por romper su contrato.

Opiniones aparte, Albert siguió su camino. Jugó en el Drac Inca y el Ourense de la Liga LEB, antes de dar el salto en la campaña 2002-03 al Kinder de Bolonia italiano. Tras una breve estancia en el Rimini, llegó al Roseto y no fue hasta el Reebok Big Man Camp de esta primavera cuando empezó a soñar con "la mejor Liga del mundo". En total ha pasado por seis equipos distintos en los últimos cuatro años. Además, fue miembro de la Selección Sub-20, con la que ganó la medalla de plata en el Europeo de 2002. Este verano ha sido llamado por la selección española B, a las órdenes de Vidorreta, pero ya ha declarado que "existe incompatibilidad de calendario entre lo que quieren los Heat y las necesidades del equipo nacional" y no acudirá a la convocatoria.

Los Heat han firmado un contrato con la emisora WQBA para la retransmisión en castellano de los partidos del equipo la próxima temporada. Probablemente se debe a la numerosa colonia hispana de Miami, entre la que la presencia de Miralles en el equipo de rookies de los Heat ha levantado expectación. Florida cuenta con los mejores jugadores jóvenes de la Liga y "no tiene muchos pívots", advierte Miralles ilusionado. El próximo martes lucirá el número 50 en su camiseta, a la que se aferrará con ganas en su debut el próximo martes contra los Washington Wizards.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de julio de 2004