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Solbes pondrá en marcha una unidad para impulsar la productividad

El vicepresidente del Gobierno y Ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, anunció ayer la puesta en marcha en breve de una Unidad para el Impulso de la Productividad en España, que nos permita ser más competitivos en el exterior y afrontar el "reto" de la ampliación de la Unión Europea (UE) a 25 países miembros. Durante su intervención en unas jornadas organizadas por The Economist, Solbes aseguró que la oficina aunará esfuerzos del sector público y privado y, con el apoyo de los agentes sociales, mejorar la productividad.

El discurso de Solbes no coincidió plenamente con el que Jaime Caruana, gobernador del Banco de España, había pronunciado horas antes en las mismas conferencias. La visión de Caruana iba más allá. Su diagnóstico es que la falta de productividad es una más de las causas que hay que atajar para evitar la escasa competitividad. También citó otros factores que afectan a la economía española, como la debilidad de la inversión en bienes de equipo y la persistencia de diferenciales de inflación y de costes laborales con el resto de países de la zona euro. Además, criticó el patrón de crecimiento español, "basado en el gasto de las familias en bienes de consumo y vivienda, la inversión en construcción, y en la aportación de algunas partidas del presupuesto de las administraciones públicas" por su vulnerabilidad.

El presidente de la patronal CEOE, José María Cuevas, insistió con más claridad en la necesidad de atajar la falta de competitividad y no conformarse con la escasa productividad. Cuevas afirmó que la productividad por sí sola no garantiza el éxito en los mercados internacionales y, por eso, consideró que son necesarias medidas enfocadas a elevar la competitividad y el crecimiento a largo plazo, "pero sin descuidar el corto plazo". Recordó que, en el ranking de entorno económico que apoya la competitividad, España ha descendido desde el puesto 23 en 2002 al 31 en 2004. También pidió "mas complicidad" de la Administración y la empresa privada y "consenso para cambios tan importantes como Kioto y las reformas del mercado de trabajo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 30 de junio de 2004