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Reportaje:LA LLAMA OLÍMPICA PASA POR MADRID

Fin de fiesta en Cibeles

Paco de Lucía, Sara Baras y El Canto del Loco cerraron una mañana de celebración deportiva

Mientras la llama olímpica regresaba a Barajas para emprender viaje hacia Barcelona, miles de madrileños que habían participado en la celebración disfrutaron de un concierto en la plaza de Cibeles. La bailaora Sara Baras, el guitarrista Paco de Lucía y El Canto del Loco, el grupo de moda, dieron paso a la fiesta. Hubo palmas, baile y desmayos. El festejo, según fuentes de la organización, concentró a unas 30.000 personas, entre ellas miles de adolescentes seguidoras del grupo de pop.

Las fans de El Canto del Loco aguardaron durante varias horas el inicio del concierto, y fueron las principales víctimas del agobiante calor que ayer sufrió la ciudad. El Samur atendió 41 casos de desmayos, uno tras otro. Y los organizadores municipales reclamaron la ayuda del Canal de Isabel II para que llevara hasta la plaza bolsas de agua. También hubo que lanzar el líquido elemento a modo de chorros refrescantes.

A la fiesta no se sumaron los representantes del Ayuntamiento, que sí habían asistido al recorrido de la antorcha. Antes de irse, el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, agradeció al pueblo de Madrid su presencia en las calles: "Hemos demostrado que tenemos no sólo capacidad para organizar unos Juegos Olímpicos, sino también corazón y voluntad para hacerlo". "Madrid tiene ganas de celebrar unos Juegos Olímpicos", coincidió la portavoz socialista, Trinidad Jiménez, "y está en condiciones de competir con los mejores". Jiménez reconoció haber sentido "mucha emoción" en el momento en el que el príncipe de Asturias prendió el pebetero. "Ahora nos toca a todos trabajar mucho para que Madrid 2012 sea una candidata muy firme", añadió.

La portavoz de IU, Inés Sabanés, concluyó: "El acto ha cubierto las expectativas. Ahora hay que seguir trabajando para llevar la idea olímpica al conjunto de la gente. Hay que acercar a todos los barrios de la ciudad el compromiso de la participación de todos en este proyecto".

El paso de la antorcha por Madrid y la fiesta -que se prolongó hasta las dos de la tarde- le costó al municipio un millón de euros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 28 de junio de 2004