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Una jurista discreta y valiosa

La elección de María Emilia Casas Baamonde, nacida en Monforte de Lemos (Lugo) en 1954, como presidenta del Tribunal Constitucional coloca al frente de esta institución a una jurista discreta, valiosa, trabajadora y progresista, según convicción unánime de diferentes sectores jurídicos, incluidos varios magistrados que ayer le negaron su voto.

El acceso a la presidencia del órgano máximo intérprete de la Constitución de una mujer por primera vez desde que en 1980 se creó este órgano, sitúa en el Constitucional a uno de los juristas más competentes que ha pasado por este Tribunal.

Con palabras del juez Edmundo Rodríguez, portavoz de la asociación progresista y minoritaria Jueces para la Democracia (JpD), la elección de Casas es "una noticia excelente, no sólo por el reconocimiento que implica de la importancia de las mujeres en el mundo jurídico, sino también porque María Emilia Casas tiene el perfil que necesita el Tribunal Constitucional: jurista de prestigio y de una capacidad reconocida por todos para mediar y conciliar, sin perjuicio de su rigor".

El portavoz de JpD añadió: "María Emilia Casas es la antítesis de su antecesor en el cargo, Manuel Jiménez de Parga, ya que es discreta y no es esperable que conduzca al Constitucional a situaciones límite, como las recusaciones a su presidente. Casas responde a la imagen que necesitaba el Tribunal Constitucional, tras las crisis de los últimos tres años".

Casas se caracterizó en el Tribunal por su protección de los derechos fundamentales y ha sido autora de diversos votos particulares en defensa de la tutela judicial efectiva, por ejemplo en relación con los plazos exiguos para recurrir contra decisiones que dejaban fuera del proceso electoral a partidos o agrupaciones de electores.

Con motivo de la impugnación del plan Ibarretxe por el Gobierno del PP, Casas formó parte activa del sector de magistrados contrarios al criterio de Jiménez de Parga de dar la razón al Ejecutivo y admitir a trámite la impugnación, lo que llevaría consigo la suspensión de su tramitación parlamentaria.

La nueva presidenta del Tribunal Constitucional es catedrática de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la Universidad Complutense de Madrid y fue vicerrectora de Relaciones Internacionales e Institucionales de la Universidad Carlos III de Madrid.

Casas ha representado a España en el Observatorio de relaciones industriales y de la negociación colectiva de la CEE. Es autora del texto base de la negociación del acuerdo interprofesional gallego sobre procedimientos extrajudiciales de solución de conflictos de trabajo, de 1992, y al año siguiente perteneció al Colegio Arbitral de un acuerdo para empresas del metal.

Entre otras tareas profesionales, Casas ha asesorado la solución extrajudicial de conflictos de trabajo. Es coautora,con el prestigioso laboralista, ya fallecido, Manuel Alonso Olea, de un Manual de Derecho del Trabajo, que ya va por su vigésima edición.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 16 de junio de 2004