Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Elecciones Europeas

Los resultados del PP catalán afianzan el liderazgo de Piqué

La dirección nacional del Partido Popular (PP) encontró ayer en los resultados de Cataluña un motivo de especial satisfacción. Por primera vez en la historia, los populares se erigieron en la segunda fuerza más votada, desbancando de ese modo a los nacionalistas de Convergència i Unió.

El exitoso balance ha dado alas al líder del PP catalán, Josep Piqué, para continuar su proyecto de "centrar" políticamente a una formación históricamente denostada en Cataluña. Y al tiempo, afianzan a Piqué ante la dirección de Génova, pese a que ha sido el candidato europeo, Alejo Vidal-Quadras -muy alejado de las posiciones políticas del ex ministro- el puntal de esta campaña. "Los intentos de arrinconar al PP y situarlo extra muros no tienen virtualidad", manifestó ayer el dirigente popular tras la reunión de la ejecutiva.

Con la moral que les confieren estos resultados, los populares iniciarán un proceso de implantación en el territorio para consolidarse como un partido de centro y poder disputar electorado a CiU y PSC. Una estrategia que, según Piqué, dispone del viento a favor por la "caída libre" de los nacionalistas y por el "ciclo a la baja" de los socialistas catalanes. Además, desde el punto de vista interno, el dirigente popular ha sabido conjugar las distintas sensibilidades del PP -tradicionalmente enfrentadas- encabezadas por los hermanos Jorge y Alberto Fernández Díaz y Vidal-Quadras. Piqué quiere que este último intensifique su colaboración con la ejecutiva del PP catalán.

Frustración en CiU

El éxito de los populares ha hecho mella en las filas de CiU pese que ayer sus dirigentes se esforzaban en ocultarlo. "Una golondrina no hace verano", señaló el dirigente democristiano y secretario general de CiU, Josep Antoni Duran Lleida, quien se afanó en recordar la escasa implantación municipal del PP catalán y su docena de diputados en el Parlamento autonómico.

La resaca electoral dejó a los dirigentes de CiU un regusto amargo y un sentimiento de frustración y contrariedad. El varapalo ha sido histórico pues CiU ha perdido doce puntos porcentuales respecto a 1999 y más de 477.000 votos. Jordi Pujol inició su intervención en la ejecutiva de ayer con una explícita frase: "Son muy malos resultados".

Duran Lleida, en rueda de prensa, manifestó que CiU está dispuesta a "expiar sus pecados políticos para salir del purgatorio" en el ciclo electoral que se iniciará en 2007. Un proceso de reflexión, advirtió, que no debe hacerse ni "desde la precipitación ni desde la impaciencia" para recuperar la centralidad política en Cataluña.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 15 de junio de 2004