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Tribuna:AULA LIBRE

Opinión de los profesores e itinerarios en la ESO

En las últimas semanas, Comisiones Obreras ha presentado una encuesta en la que constata que el 55% de los profesores de secundaria está a favor de los itinerarios en la ESO establecidos en la Ley Orgánica de Calidad de la Educación (LOCE). Anteriormente, yo mismo había concluido un estudio similar, aunque con profesores de todas las etapas educativas, en el que aparentemente no se manifestaba tanto apoyo a los itinerarios por parte de los docentes. ¿A qué pueden ser debidas estas discrepancias? Y, finalmente, ¿qué piensa la mayoría de los profesores?

La razón de las diferencias encontradas puede estar en el tipo de pregunta planteado. Cuando se consulta sobre un tema concreto, "valore usted los itinerarios", al margen de otras alternativas, es más posible que se polarice la respuesta que si se solicita la elección de prioridades, "seleccione usted la opción preferida". Un ejemplo puede clarificar mejor la situación. Ante la pregunta de si se desea el incremento del gasto educativo, lo previsible es que la respuesta sea mayoritariamente positiva. Lo mismo sucedería con el gasto sanitario o con las pensiones. Pero si la cuestión es que se indique qué gasto es el prioritario, la respuesta de los ciudadanos tal vez sea el sanitario. En este caso, el titular periodístico "los ciudadanos no defienden el gasto educativo" sería incorrecto, pero está claro que no es su principal opción.

Veamos otro ejemplo del ámbito educativo. La encuesta de CC OO señala que la mayoría de los profesores considera que la Reválida mejoraría la calidad de la enseñanza. Yo hubiera respondido lo mismo. Pero si a mí me hubieran preguntado si la prueba de acceso a la Universidad mejora la calidad de la enseñanza, también habría respondido afirmativamente. ¿Quiere esto decir que defiendo las dos pruebas? De ninguna de las maneras. Para saber lo que piensan los profesores habría que haber preguntado qué prefieren: Reválida, prueba de acceso, ambas pruebas, ninguna o un nuevo tipo de prueba.

Es el momento de aterrizar en el tema de los itinerarios. Lo que está claro es que la mayoría de los profesores no están satisfechos con el modelo organizativo de 3º y 4º de la ESO establecido en la Ley Orgánica de Ordenacion General del Sistema Educativo (LOGSE). Pero, ¿por qué alternativa se decantan? Una opción son los itinerarios diferenciados a partir de 3º de la ESO. Otra alternativa supondría ampliar los desdobles en las materias instrumentales, reducir las materias comunes en los dos últimos cursos de la ESO de forma que se aproxime la organización de 3º a la que contemplaba la LOGSE para 4º curso, y ampliar la oferta y la duración de los programas de diversificación curricular, a los que podrían acceder los alumnos al comenzar 3º.

En mi opinión, la principal crítica que puede hacerse a la organización de itinerarios en el segundo ciclo de la ESO es la separación de los alumnos en grupos con diferente valoración social y educativa, lo que condiciona las expectativas de los profesores, de sus padres y de ellos mismos. Los buenos alumnos irán a los itinerarios académicos relacionados con el Bachillerato, mientras que los peores estarán escolarizados en los itinerarios de orientación e inserción profesional. Una separación que hace difícil el cambio de itinerario por más que la LOCE lo permita. El problema principal, por tanto, no está en que existan opciones o programas específicos para determinados alumnos, sino que estas opciones sean cerradas y tengan una valoración muy desigual. Además, la imagen que se transmite sobre la FP, asociada a los alumnos menos capaces, nos retrotrae a épocas pasadas que se estaban intentando superar. La propuesta alternativa a los itinerarios que acabo de plantear es, desde mi valoración personal, más flexible, más sensible y más completa.

Pero éste es mi punto de vista. ¿Qué alternativa prefieren los profesores? Sería necesario conocer su opinión para tenerla muy en cuenta a la hora de tomar decisiones. También, desde luego, la de las familias y la del conjunto de los ciudadanos. La consulta que está impulsando el Ministerio de Educación ayudará sin duda a desvelar las opciones preferidas por unos y por otros y contribuirá a que la propuesta que finalmente se apruebe responda al sentir mayoritario.

Álvaro Marchesi es catedrático de Psicología y ex secretario de Estado de Educación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 14 de junio de 2004