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Crítica:MÚSICA

La ONE subraya el afán de claridad de García Abril

Con los primeros calores llega a su fin el ciclo de conciertos de la Orquesta y Coro Nacionales. Esta vez lo hace fuera de llamativas convocatorias, pero, en cambio, dentro de un interés evidente. Antoni Ros Marbá (Hospitalet, 1937) extrajo de la Nacional todos sus valores, al margen de sus conflictos laborales, y con su consumado magisterio y su innata sensibilidad, ahormada por tres maestros excelentes servidores de la música como fueron Eduardo Toldrá, Sergiu Celibidache y Jean Martinón, alcanzó versiones de auténtica jerarquía artística.

Así, el Concierto número 2, en fa menor, de Chopin, con el que se presentaba el joven y triunfador pianista de Shanghai, Mei-Ting Sun, descubrió a todos una serie de dones -rigor y preciosismo, principalmente- que justifican la más abierta esperanza de futuro. Y Ros, buen pianista, se identificó desde el "podio" con el mesurado preciosismo del nuevo virtuoso.

Clausura del Ciclo de la OCNE

Los Conciertos de los Viernes. Orquesta Nacional de España. Director: Antoni Ros Marbá. Solista: M. T. Sung, piano. Obras de F. Chopín, Antón García Abril y Ravel. Auditorio Nacional. Madrid, 28 de mayo.

Si las obras musicales ganan puntos con el paso del tiempo, no cabe duda de que Hemeroscopium cuenta entre lo más granado de Antón García Abril, un turolense que, más que al mudéjar, parece inclinarse a las luces y perspectivas levantinas. A la significativa ciudad de Javea, cerca de donde los griegos creían que nacía el sol, tal nos recuerda el compositor, dedicó García Abril su obra, escrita a petición de la RTVE en 1972 por Enrique García Asensio. Después de 30 años, la brillantísima partitura suena fresca y como recién nacida en los valores representativos de la personalidad del músico y hasta de su credo: melodismo evolutivo de raíces líricas, sustantividad de la instrumentación, naturalidad del discurso y afán preciso de claridad. La obra y su autor fueron largamente ovacionados en unión de la orquesta y su director invitado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 30 de mayo de 2004