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Los hombres se cuelan en el transporte público más que las mujeres

La Autoridad del Transporte, preocupada por el coste, propone medidas correctoras

Los técnicos lo conocen como "tifus". Se trata del porcentaje de viajeros que utilizan el transporte público sin pagar o, desde la implantación de la tarifa por tramos, pagando por un trayecto más corto que el que realizan. Un porcentaje que ronda ya el 10% de los usuarios y, lo que es más grave, sigue creciendo. La Autoridad del Transporte Metropolitano (ATM), preocupada por el problema, a llevado el asunto a la comisión antifraude.

El número de los usuarios que no pagan aumenta en todos los medios de transporte público, salvo en el metro de Barcelona y en los autobuses que dependen también de Transportes Metropolitanos de Barcelona, donde, sorprendentemente, se mantienen bajo mínimos. En el metro sólo se cuela el 0,71% de los usuarios; en los autobuses, los que viajan sin billete son sólo el 0,87%. Esto es así por un motivo más que simple: los responsables de estas empresas públicas cuentan como viajero sin billete sólo a aquel que pillan sus inspectores.

En realidad se trata de porcentajes que no son tomados en serio por la ATM. Uno de sus técnicos ironizaba: "El metro tiene un sistema sencillo que le permitiría reducir el fraude a cero, consiste en suprimir las inspecciones, con lo cual no habría ningún pasajero localizado sin billete".

Los estudios de la ATM sobre fraude situaban el que se produce en el metro en un porcentaje nunca inferior al 7% hace unos meses y, al igual que en otros medios, se percibía la tendencia al incremento. Aparte de TMB, cuyos particulares sistemas de control le permiten no tener problema de impagos, el resto de las empresas públicas están tomando medidas para reducir en lo posible el "tifus".

Así lo hacen Ferrocarrils de la Generalitat, Renfe e incluso el tranvía. La empresa que gestiona el nuevo sistema de transporte, que la pasada semana superó el millón de usuarios de pago, no empleó inspectores en las primeras semanas, en parte porque el regalo de miles de tarjetas con viajes gratuitos hubiera hecho de la multa casi un agravio. Pero una vez superado el periodo de promoción, ha puesto a trabajar una flota de inspectores. Los datos de la empresa sitúan el porcentaje de pasajeros que no validan el billete en el 10%.

Ferrocarrils de la Generalitat ha registrado un fraude seguro que es del 7% en la línea del Vallès (Sabadell y Terrassa) y del 6,3% en la línea del Llobregat. A estos porcentajes habría que añadirle el fraude calculado como probable, que es del 3,4% en el Vallès, lo que eleva el total al 9,7%, y del 2,9% en la línea del Llobregat, lo que supone un total del 9,2%.

En estos trenes, sin embargo, el tipo de fraude más habitual no es el viajar sin billete. Abundan los pasajeros que utilizan un abono de una corona pero realizan un trayecto mucho mayor.

Ferrocarrils de la Generalitat trabaja ya en una medida que, en su opinión, resultará muy útil para reducir el fraude: la validación del billete no sólo a la entrada, sino también a la salida. Un sistema que ya emplea Renfe en algunas estaciones con resultados satisfactorios.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 30 de mayo de 2004