Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

Vicente seguirá con Antonio

Un juez de Barcelona concede la residencia a un ecuatoriano porque es la pareja estable de un español

Vicente David R. M. tiene 28 años y llegó a Barcelona en 2002 procedente de Ecuador. Se enamoró de Antonio P. B., de 46, y ambos acordaron irse a vivir juntos. Como lo suyo iba en serio, hicieron todo lo posible para legalizar su relación y el ecuatoriano pidió el permiso de residencia. La Subdelegación del Gobierno en Barcelona se lo denegó el pasado 26 de noviembre con el argumento de que su caso no se encuadra en la Ley de Extranjería. Pero recurrieron y ahora el Juzgado de lo Contencioso número 13 de esta ciudad les ha dado la razón.

El argumento principal que emplea el magistrado Héctor García Morago es que se trata de una relación "estable y duradera" y que la pareja no pretende "el disfrute de prestaciones económicas a cargo del erario público", como ocurre en ocasiones. "No nos hallamos ante una mera pareja de facto o, por ejemplo, ante una pareja heterosexual antisistema, si se nos permite la expresión", explica el juez, sino de una pareja que pretende "generar una familia". Y si eso es así, agrega el juez, lo ampara la Constitución y alguna sentencia del tribunal que la interpreta "con independencia de su carácter matrimonial o no". Y haciendo una interpretación amplia el caso, tiene acogida en la Ley de Extranjería, para facilitar el reagrupamiento familiar.

El convencimiento del juez sobre la solidez de la relación se basa en que el ecuatoriano está empadronado en casa de su pareja desde "al menos" el mes de julio de 2002, que unas semanas más tarde ambos acudieron al notario para que diera fe de su relación al amparo de la ley catalana de uniones estables y que en enero de 2003 se inscribieron en el registro de parejas de Barcelona.

Vicente no escondía ayer su satisfacción, aunque no quiso "cantar victoria" porque la sentencia puede ser recurrida y la pareja podría volver a la situación anterior. El mismo juez reconoce que su decisión puede ser polémica, pero agrega que él lo ve así. Antonio, empleado de Correos, explicó que ambos están "muy seguros" de su relación y que por eso acudieron a la justicia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 15 de mayo de 2004