Entrevista:JOSÉ MARÍA FIDALGO | Secretario general de Comisiones Obreras

"Sé que he tomado decisiones controvertidas"

Pregunta. Sus críticos le han acusado de pactista y de haber situado a CC OO en una situación de debilidad.

Respuesta. Es una falsedad acusar a CC OO de debilidad cuando es la primera central del país en afiliados y en delegados, cuando el crecimiento de estos últimos años ha sido el más notable y hemos tenido más capacidad de movilización, o cuando hemos conseguido mejoras en la Seguridad Social con mayoría absoluta de un Gobierno conservador. Posiblemente el mayor problema de los críticos es que, buscando artificialmente la diferenciación, hacen una especie de contorsionismo que les aleja de la realidad, de cualquier capacidad para la responsabilidad y para el gobierno.

P. ¿No comparte que CC OO atraviesa una profunda crisis?

"El discurso de Caldera cuadra muy bien con las aspiraciones de nuestro sindicato"

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R. Yo no he visto esa crisis. Lo que hay por parte del sector crítico es una especie de profunda desesperación porque no han conseguido su único objetivo de cara a este congreso: afear la realidad de su propio sindicato.

P. ¿No le preocupa que por primera vez se hayan presentado dos candidatos a la secretaría general?

R. No me preocupa nada lo que permiten nuestros estatutos.

P. Con el respaldo obtenido en este congreso, ¿cuál es su estrategia para el nuevo mandato?

R. La que ha decidido este congreso. El programa de acción lo empezaré chequeando los recursos humanos, económicos y jurídicos para ver si están utilizados de la mejor manera. En segundo lugar, trabajaré por dos objetivos: mejorar la afiliación y hacer de la acción sindical en la empresa el trabajo más importante de los cuadros sindicales. Estoy seguro de que dentro de cuatro años habremos logrado esos objetivos.

P. ¿Se presentará a la reelección dentro de cuatro años?

R. No lo tengo decidido. Eso se decide en otros momentos. Éste es un trabajo muy digno, pero no lo concibo como una forma de vida eterna. Cuatro años es un periodo muy largo, en el que pasan muchas cosas; ya veré yo y ya verá la vida.

P. En cuanto a las relaciones con el Gobierno socialista, el miércoles pasado hubo bastante sintonía entre el discurso del ministro de Trabajo, Jesús Caldera, y el de usted sobre cómo encarar el inminente diálogo social.

R. Quedé gratamente sorprendido. Cuando oí al ministro de Trabajo, me pareció un discurso que cuadra muy bien con las aspiraciones del sindicato. Es un texto muy fiel al programa electoral del partido socialista en materia social y de derechos laborales.

P. Los delegados han dado a la dirección un voto de confianza para que discuta la renovación del Pacto de Toledo. ¿No tiene ningún corsé ante esa negociación?

R. Esta central, si de algo está particularmente satisfecha, es de las mejoras sociales y laborales que ha conseguido con acuerdos. Un congreso de CC OO está compuesto mayoritariamente por gente inteligente y el mandato que nos ha dado es seguir mejorando el sistema de pensiones. Ése sí que es un corsé. El sistema está muy saneado, entre otras cosas por las mejoras acordadas con nosotros en dos ocasiones, pero sigue teniendo riesgos, porque descansa sobre la calidad y cantidad del empleo y hay que cuidarlo. Estoy absolutamente convencido de que cumpliremos ese mandato.

P. ¿Ha tomado nota de que en el anterior congreso salió elegido con un 71,7% de los votos y en éste ha obtenido el 59%? ¿A qué atribuye ese desgaste?

R. No lo atribuyo a ningún desgaste. En el anterior congreso no presenté ningún balance, no había sido como ahora protagonista al frente del sindicato de una actividad muy intensa y sé que he tomado decisiones posiblemente muy controvertidas. Me doy por satisfecho con contar con un respaldo muy mayoritario. En este mandato Comisiones ha estado en el punto de atención de los trabajadores en muchísimas ocasiones, no sólo en las movilizaciones, sino también en acuerdos o resoluciones controvertidos. Por ejemplo, en negativas a movilizaciones que nosotros no consideramos oportunas y necesarias. En consecuencia no lo considero un desgaste, y el que haya obtenido un respaldo del 59% me parece cualitativa y cualitativamente más importante que el que obtuve en mi primera elección, cuando yo no presentaba una gestión.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0024, 24 de abril de 2004.

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