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Reportaje:

Contra los tópicos saguntinos

La arqueóloga Carmen Aranegui delimita el heroísmo contra Aníbal y destaca en un libro la importancia histórica de la ciudad

La historia está llena de tópicos. Tópico es el ensalzamiento heroico de la resistencia de un pueblo al asedio y el ataque de un ejército enemigo. Cierto es que Sagunto, aliado de Roma, defendió y luchó contra las tropas cartaginesas en la segunda guerra púnica. No es tan cierto que los saguntinos mataran a sus hijos antes que entregarlos a Aníbal o que prefirieran inmolarse quemándose en la hoguera, en un sacrificio supuestamente heroico que se ha repetido a través del tiempo. "Lo de la hoguera y todas esas actitudes de sacrificio forman parte de un tópico que se aplicaba a otras muchas ciudades, como Numancia, por ejemplo, que se defendió de un ataque, con el fin de destacar los comportamientos patriotas y la fidelidad".

La catedrática de Arqueología Carmen Aranegui explica que "este objeto de manipulación ideológica" encontró en la historia antigua un campo para su desarrollo, dada la complejidad de su estudio. Y lo explica atendiendo al caso paradigmático y cercano de Sagunto. La arqueóloga presentó ayer en la Casa del Llibre de Valencia su libro Sagunto. Oppidum, emporio y municipio romano (Ediciones Bellaterra), en compañía del catedrático de Arqueología de la Universidad de Alicante, Lorenzo Abad. En esta obra reflexiona sobre una ciudad "desde el punto de vista de una arqueóloga y de su patrimonio histórico".

Ese tópico del heroísmo está tan interiorizado por su inclusión en los libros de texto y, por tanto, en la enseñanza escolar. Sin embargo, las fuentes historiográficas más próximas a los hechos no hablan de ese comportamiento. Aranegui considera que se trata de una "aproximación a la identidad del pasado conservadora, como también lo son las numerosas leyendas sobre tesoros escondidos en una ciudad con un pasado histórico muy acentuado.

Otro "topicazo" es considerar que Sagunto fue una colonia griega. Un error inducido también por su enseñanza en el sistema educativo, pero en realidad la capital del Camp de Morvedre siempre fue ibera antes que romana. Así lo atestiguan incluso inscripciones romanas. Se han hallado frases y textos de cuando los saguntinos iban a Roma para pedir que se reconstruyera la ciudad. En ellos se aludía a los saguntinos como un pueblo ibero aliado.

Otro tópico conservador es el que comenta la existencia de grandes riquezas enterradas, como el cavall d'or en el caso de Sagunto, un tópico que abunda en la idea de que todo tiempo pasado fue mejor. "Esto no es cierto", asegura la arqueóloga, que, sin embargo, resalta el gran interés del subsuelo saguntino. "Está casi todo por descubrir. El patrimonio es enorme. En el antiguo campo de fútbol Romeu, por ejemplo, se ha encontrado una calzada y pavimento de gran interés", apunta.

Ella empezó a participar en excavaciones arqueológicas en Sagunto en 1976. En el libro que hoy se presenta también en La casa de cultura Capellà Pallarés de la ciudad saguntina, Aranegui vuelca sus conocimientos para incidir en la importancia estratégica y comercial del puerto de Sagunto, de su ciudad y de su castillo; en sus relaciones con Ibiza, Marsella, Gibraltar o Cartago; en las actividades económicas como la explotación del vino; o en el gran interés que mostró la Ilustración por la única ciudad que mantuvo su teatro romano en España.

Sobre la polémica de la rehabilitación del teatro romano, Aranegui recoge tres artículos en los que fija su posición a favor de la intervención, lo que le ha valido no pocas críticas de los sectores más reaccionarios de la sociedad valenciana. La arqueóloga recuerda que el recinto saguntino formaba parte de una tipología romana muy clara. En ella, la altura del escenario era la misma que la de las gradas más altas para cerrar de esta manera la estructura de la falda de la montaña.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 22 de abril de 2004