Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
REINO UNIDO | LA POSGUERRA DE IRAK | Reacciones en el mundo

Blair advierte sobre una posible derrota

Tony Blair interrumpió sus vacaciones en Bermudas para advertir, a través de un escrito en la prensa británica, de que el fracaso de los aliados en el "histórico conflicto de Irak" llevará no sólo a la "derrota del poder de América, sino acabará también con la esperanza de libertad y tolerancia religiosa" en el país ocupado. "Los dictadores se regocijarán, los fanáticos y terroristas se sentirán triunfantes", escribió el primer ministro británico en el semanario The Observer.

"Los terroristas", continuó enlazando las presentes dificultades en Irak con la amenaza internacional del terror, "explotan la discordia étnica o religiosa. Desde Cachemira a Chechenia, Palestina e Israel, fomentan el odio e impiden la reconciliación. En Europa, dirigieron la masacre de Madrid. Amenazaron a Francia. Forzaron la cancelación de la visita del presidente alemán a Djibouti. Se han visto frustrados en el Reino Unido, pero sólo por ahora. Se aprovechan, por supuesto, de Irak. Es vital para ellos".

Tras describir a los insurgentes en Irak como "simpatizantes de Sadam, terroristas asociados a Al Qaeda y seguidores del clérigo chií Múqtada al Sáder", Blair enumeró las razones que hacen imposible una retirada de las fuerzas aliadas: "Irak quedarías a merced de grupos enfrentados a los que sólo une su aversión a la democracia". Y añadió: "Los insurgentes saben que su victoria tendrá más efectos que la derrota de EE UU y Reino Unido. Derrotaría a la democracia y a la civilización".

Refuerzo para la ONU

El primer ministro, que viaja esta semana a Nueva York y Washington, se ve presionado para lograr en su encuentro con el presidente George W. Bush una mayor influencia política y diplomática del Reino Unido en Irak, así como de asegurar un papel reforzado para Naciones Unidas. El líder conservador, Michael Howard, pareció incluso cuestionar la táctica estadounidense en la contención de las revueltas en una velada crítica a Blair por no ejercer una mayor influencia en la toma de decisiones en la fase más crítica de la posguerra. "Estamos actuando por debajo de nuestro peso político y diplomático porque realmente no participamos en la formulación de las políticas en Bagdad, ni en su ejecución", dijo Howard.

Además de su encuentro con Bush, en un almuerzo previsto el viernes, Blair se entrevistará el día anterior con Kofi Annan, secretario general de la ONU, en Nueva York. La entrevista con Annan se encuadra en la estrategia británica por aunar el consenso internacional sobre una nueva resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que legitime la autoridad del Gobierno interino iraquí una vez traspasada la soberanía.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 13 de abril de 2004