DON DE GENTESColumna
i

Llueve sobre mojado

Después de la función, en el camerino, volví a ver a Gabino padre, que le decía al hijo: "Hoy has estado mucho mejor, Gabino, y sabes que yo soy hipercrítico". Genial. Gabino ponía la cara que ponemos los hijos ante la pesadez paterna. Salimos a la calle y llovía. Gabino se ofreció a acompañarme hasta el taxi. Era una situación cómica: tardamos un cuarto de hora en recorrer cinco metros porque Gabino me volvió a hacer parte de la función en plena calle, y para ver teatro en la calle con la rasca que ha hecho estos días, hay que amar mucho el teatro. Ya montada en el taxi, Gabino me dijo, antes de cerrarme la puerta: "Para mí que te ha gustado más mi padre que la función". Y el taxista, un profesional del palillo, dijo: "Venga, Gabino, no te enrolles, que hace un frío que pela". Cuando el taxi arrancó, el taxista murmuró: "Este Gabino es un tío simpático", y luego siguió con lo típico: "Este Madrid, en cuanto caen dos gotas da assssco". Los taxistas son como los actores, siempre dicen lo mismo. Era verdad: la lluvia será muy buena para el campo, pero para mentes como la mía, que apostamos por el calentamiento del planeta, es un asssco. Desde el mismo taxi llamé a Florenci Rey, mi meteorólogo de cabecera. "Florenci", le dije, "haz algo". Y Florenci, que no sabe el error que cometió el día que me dio su número de móvil, me dijo: "Dame dos días y te cambio el panorama". Así ha sido. Florenci, rey de las isobaras, de las isotermas, Apolo (tócame el bolo), gracias por poner este solecillo de Domingo de Ramos. Eres mi hombre. Del tiempo.

Manuel Gutiérrez Aragón, delante del cartel de su película <i>La vida que te espera.</i>
Manuel Gutiérrez Aragón, delante del cartel de su película <i>La vida que te espera.</i>

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 03 de abril de 2004.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50