La Confederación del Segura cambia un uso del agua para regar un campo de golf en Orihuela

Cánovas defiende la legalidad de la decisión y los ecologistas presentan alegaciones

La Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) tramita modificar el uso de una concesión de agua y garantizar el suministro a un campo de golf de Orihuela. En un edicto publicado en el Boletín Oficial de la Provincia, el pasado 26 de febrero, la CHS informa del cambio en la clasificación, que pasarían de uso agrícola a industrial. Se trata de la segunda modificación en ese sentido. Los ecologistas han presentado alegaciones y aseguran que se trata de otra supuesta práctica irregular del uso del agua del Segura. El presidente de la CHS dice que la decisión es "legal".

El plan urbanístico donde se encuadra el campo de golf está paralizado

El edicto publicado en el BOP notifica que la Confederación está tramitando un expediente de autorización para regar con aguas procedentes de la comunidad Torremiguel el campo de golf que el grupo Monteagro, SA, construirá dentro del PAU 21 de Orihuela. La instalación deportiva, de 90 hectáreas y 27 hoyos, necesitaría un volumen hídrico anual de un millón de metros cúbicos y esta comunidad de regantes ostenta desde diciembre de 2002 una concesión de dos millones que en su momento solicitó con el pretexto de que su destino era la agricultura.

La empresa Altos de Algorfa ya discrepó entonces con este argumento y reiteró en diferentes pleitos, hasta 17, que Torremiguel empleaba dichos recursos para abastecer al campo de golf de Algorfa. Ahora, la misma mercantil (al igual que grupos ecologistas y varios juzgados de Aguas) ha interpuesto un escrito de alegación en el que destaca la irregularidad en que incurriría la Confederación de continuar con este procedimiento, ya que la comunidad de regantes pidió este volumen de agua para desarrollar supuestamente una actividad agrícola. Tanto es así que "en su resolución estimatoria, la CHS condicionaba su reutilización exclusivamente para riego de plantaciones". La alegación subraya la contradicción de que "casi inmediatamente después" se produzca "un cambio de uso para riego de una instalación como un campo de golf".

El expediente de autorización que tramita la Confederación Hidrográfica del Segura infringiría también, según las alegaciones de los grupos ecologistas y demás entidades, el principio de competencia. En la asignación de aguas de dominio público hidráulico, los agricultores poseen un carácter preferente, pero con la fórmula adoptada en este caso se "estaría favoreciendo a un grupo inmobiliario antes que a un agricultor", explica el abogado de Altos de Algorfa, Antonio Canales. A su juicio, lo lógico sería que Torremiguel "devolviera la cesión de la que disfruta y que el agua se adjudicara en un concurso público en el que todos gozasen de las mismas condiciones".

La mercantil acusa a la Confederación Hidrográfica de persistir en el fraude, y lo hace con el alegato de que anteriormente, "permitió que una parte del volumen de agua de Torremiguel se desviara al campo de golf de Algorfa sin autorizar su riego". Con este razonamiento, ha ampliado el contencioso que interpuso hace un año en el TSJ de Murcia contra este campo de golf por el aprovechamiento ilegal de recursos hídricos y ha exigido "el cese inmediato de su riego".

El plan de actuación urbanística donde se encuadra la construcción del campo de golf de Monteagro, SA, se halla temporalmente paralizado "por orden de Consejería de Obras Públicas", explica el secretario de los socialistas oriolanos, Francisco García Ortuño. "No pueden desarrollarlo mientras no se apruebe este cambio en el uso del agua", agrega. "De lo contrario, no lo habrían solicitado. Se habría limitado a hacer lo mismo que con el de Algorfa".

La controversia que ha suscitado el intento de cambiar el uso de agua para regar un campo de golf de Orihuela carece, para el presidente de la Confederación Hidrográfica del Segura, Juan Cánovas, de cualquier sentido. Según explica Juan Cánovas, "es legítimo que se cambie el uso del agua porque así lo contempla el artículo 60 de la Ley".

El máximo responsable de la CHS ha rebatido las críticas recibidas por los grupos ecologistas por esta cuestión y otras relativas a supuestas corruptelas en el uso y gestión de los recursos hídricos en la cuenca del río Segura. "Todas las peticiones se tramitan y se someten a información pública porque la ley lo determina de esta forma". Y puntualiza: "La Confederación no puede rechazar ninguna solicitud salvo que estuviéramos en una república bananera".

Cánovas descarta de forma tajante la posibilidad de que la Comunidad de Regantes Torremiguel renuncie a su concesión de aguas y respalda su postura. "No tiene que devolverla y no dice que no la quiera. Lo que pide es un cambio de uso", subraya el dirigente.

Aunque el proceso seguido por la Confederación del Segura para amparar el nuevo destino de este agua ha sido cuestionado desde diversos frentes, su presidente defiende la legalidad de la decisión: "El procedimiento es impecable, asevera, como todo lo que hace la Confederación", recalca el máximo responsable de la CHS.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 28 de marzo de 2004.

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