Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

La sospechosa llamada de Burgos

Competición cree que si su supuesto intento de soborno al racinguista Regueiro fue una broma, se trata de una "tremenda imprudencia temeraria"

Burgos, portero del Atlético, se enfrenta a una posible inhabilitación de dos a cinco años si el Comité de Competición considera probado que llamó por teléfono al uruguayo Regueiro, del Racing, para que facilitara el triunfo del Celta el pasado domingo. Según la denuncia presentada por el Racing ante el comité, el meta ofreció 45.000 euros a Regueiro. Burgos ha reconocido a su entorno que hizo la llamada para preguntar al uruguayo por el teléfono de Morán, capitán racinguista, y que durante la conversación le dijo en tono de broma que no fastidiara al Celta, donde él tiene muchos amigos, y que si hacía falta él mismo pondría dinero.

Burgos no tiene relación personal con Regueiro, pero sí ha tenido trato con Morán, que, al igual que el argentino, tiene un grupo de música. En ocasiones han compartido escenario en conciertos benéficos. Fuentes próximas a Morán aseguraron ayer que Burgos conoce su número telefónico, ya que le ha llamado otras veces. Regueiro recibió la llamada en la tarde noche del pasado miércoles. El uruguayo, sorprendido, comunicó inmediatamente la conversación al Racing y a su representante. Éste se puso en contacto con el guardameta para comprobar la veracidad de la llamada, lo que también comprobó el Racing. El sábado, un día antes de medirse al Celta (4-4), el club cántabro denunció los hechos.

Miguel Ángel Gil Marín, consejero delegado del Atlético, confirmó ayer que el escrito de acusación ha llegado a la sede social del club rojiblanco. "Nosotros, en principio, defendemos y respetamos la versión de los hechos de nuestro jugador", aseguró Gil Marín. El Atlético ha trasladado el escrito a Burgos, que lo ha puesto en manos de sus abogados. Burgos, que guarda silencio por consejo de sus abogados, tiene hasta el jueves para alegar. Fuentes del comité dijeron que en el supuesto de que todo fuera una broma, el guardameta habría actuado con "tremenda imprudencia temeraria".

En 1993, Milla, entonces en el Madrid, fue multado con un millón de pesetas por "veleidad, imprudencia y temeridad" tras decir que había recibido una llamada de un jugador del Barça que le ofreció dinero por perder en Tenerife. Milla no reveló al autor de la llamada y fue multado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 26 de marzo de 2004