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Desde el Pacífico

Llamadas por Internet: dos o tres veces más baratas

Las telefonía por Internet, que siempre fue barata, ha mejorado en seguridad y en comodidad. Hay varias alternativas.

SI EXISTE UN CAMPO en el cual la geografía cuenta todavía, desgraciadamente, es el de la telefonía: la distancia se paga. Cada vez menos si tomamos en cuenta el número creciente de consumidores que usan Internet para sus llamadas. El 2004 podría marcar el punto de inflexión en la adopción por el público en general de una tecnología que tiene la doble ventaja de ser barata y, ahora, de uso fácil.

La telefonía internet, o VoIP (Voice over Internet Protocol) digitaliza la voz y la transmite por paquetes, como un correo electrónico, antes de reconstituirla a la llegada. La creciente potencia de las computadoras y las líneas de banda ancha permiten tener una calidad comparable a la que ofrece la telefonía tradicional. El público pueden ahora escoger entre tres tipos de soluciones cuyo interés se mide en costo y comodidad.

El 2004 podría marcar el punto de inflexión en la adopción de una tecnología que tiene la doble ventaja de ser barata y, también, ahora de fácil uso.

Si hay un campo en el que la geografía cuenta todavía es el telefónico: la distancia se paga, pero cada vez hay más personas que usan Internet para sus llamadas.

La más simple (ni hace falta una computadora) consiste en llamar a un teléfono común (tradicional o celular) a partir de otro teléfono común, pero pasando por Internet en parte del camino. Es lo que ofrece, en Estados Unidos, Net2Phone, una empresa pionera (arrancó en el 1995) que ya cotiza en Wall Street y considerada por ciertos analistas como un valor seguro. Llevo varios años utilizándola. Para hacer una llamada, marco dos números. El primero me conecta a un servidor de la compañía y el segundo me indica el número de la persona con la cual quiero hablar.

Puedo llamar a cualquier parte del mundo marcando primero un número local en la mayoría de las ciudades de EE.UU. El servicio es accesible desde 26 países (ninguno en América Latina, varios en Europa y Asia). Desde San Francisco, una llamada a las tres mayores ciudades de México cuesta 5 centavos de dólar por minuto (12 para el resto del país). Una llamada a España cuesta el mismo precio (29 centavos si se trata de un móvil). Las empresas de telefonía tradicional cobran entre dos y tres veces más, dependiendo del país a donde se llame.

La segunda solución requiere un adaptador especial, y una línea de banda ancha (DSL o cable). En Estados Unidos, la campeona (100.000 subscriptores, 15.000 nuevos clientes al mes) parece ser Vonage, una empresa de Nueva Jersey. Acaba de anunciar que sus aparatos y su servicios serán distribuidos en las 600 tiendas de la cadena de electrónica Circuit City.

Gustavo Caldas, fundador de Span-it, una empresa de Miami de traducción a bajo coste, viaja constantemente por el continente americano y utiliza Vonage desde hace varios meses. "Me asignan un número local de la ciudad que yo elija en EE.UU", nos explicó. "Para la gente de esa ciudad la llamada es local. Yo sólo necesito una línea rápida de Internet donde quiera que me encuentre (cualquier lugar del planeta) y ahí me llegarán las llamadas colocadas en ese número de Estados Unidos. Pago 25 dólares mensuales, lo que incluye 500 minutos gratis a otras ciudades del país y me ahorro el coste de las llamadas internacionales". Desde Colombia llama a Miami como si fuera llamada local.

El adaptador cuesta 100 dólares. Desde Estados Unidos, las llamadas nacionales están incluidas en la suscripción, las internacionales pueden salir más baratas que con Net2Phone, pero para España y las grandes ciudades de México cuestan lo mismo. La suscripción incluye la mayoría de los servicios adicionales que las companías telefónicas cobran, desde identificador de llamada a mensajería vocal. El consumidor se deja convencer, lo cual podría desembocar en algo como una insurrección contra las telefónicas establecidas comparable a lo que pasó con las discográficas.

La tercera solución permite llamadas gratis a cualquier parte del mundo con calidad de línea tradicional a condición de que cada interlocutor tenga una computadora y un programa especial. No es casualidad si su versión más popular se debe a los inventores de Kazaa. Veremos en una próxima entrega cómo funciona y el impacto que pueda tener sobre la telefonía tradicional.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 25 de marzo de 2004