ELECCIONES 2004 | Reacciones en el mundo

Europa espera desbloquear la Constitución

El cambio de Gobierno en España tendrá profundas repercusiones en la UE, especialmente a la hora de pactar la primera Constitución europea y de recomponer una política exterior común que saltó por los aires a raíz de la guerra de Irak. En ambos casos, José María Aznar tomó decisiones que hicieron imposible el consenso europeo. Ahora, dirigentes socialistas españoles anuncian que quieren pactar un nuevo reparto de poder en la UE sobre el sistema previsto en el proyecto constitucional que Aznar rechazó de plano y mantienen su promesa electoral de retirar las tropas de Irak.

"El PSOE es el partido de la Constitución europea y nos sentimos arte y parte del buen resultado de la Convención", señala el líder socialista, José Luis Rodríguez Zapatero, en un artículo con fecha de ayer titulado En defensa de la Constitución europea y que hoy será presentado en Bruselas. "Queremos una Constitución europea en 2004", señala Zapatero, quien se declara partidario de culminar "una unión política en sentido federal".

El proyecto de Constitución quedó empantanado en diciembre pasado por el rechazo de España y Polonia al nuevo reparto de poder propuesto, según el cual el peso de cada país en el Consejo de la UE será directamente proporcional al de su población. Las decisiones se adoptarán por doble mayoría de Estados (50%) y población (60%). Aznar no aceptó porque España perdía poder con respecto al vigente y polémico Tratado de Niza, según el cual España (40 millones de habitantes) tiene 27 votos en el Consejo, sólo dos menos que Alemania (82 millones), a cambio de haber perdido 14 de los 64 escaños en la Eurocámara.

José Borrell, Diego López Garrido y Carlos Carnero, los tres socialistas que participaron en la Convención que redactó el proyecto de Constitución europea, son partidarios del sistema de doble mayoría "porque está en relación con la base de cualquier democracia: los ciudadanos". A su vez, Zapatero aseguró que la doble mayoría "facilita la toma de decisiones y obliga a España a construir de forma inteligente mayorías de Gobiernos en la UE junto a otros socios".

Ayer, Borrell insistió en su apuesta por la doble mayoría y coincidió con Carnero en que "ahora podrá desbloquearse" la Constitución, algo imposible "con el PP, que ha sido el partido de la división de Europa", precisó Carnero. Los tres exigen, no obstante, recuperar para España algunos escaños en la Eurocámara. Fuentes oficiales francesas y alemanas expresaron ayer su confianza en que el cambio de Gobierno suponga un nuevo impulso a la negociación. "El contexto es ahora mucho más favorable", dijeron las fuentes francesas. "La negociación con los socialistas será más fácil", agregaron las alemanas. Zapatero se estrenará en una cumbre europea en junio. Polonia, por el contrario, teme quedarse sola, informa José Comas. El primer ministro Leszek Miller, de la misma Internacional Socialista que el PSOE, aseguró ayer que un cambio de posición ante la Constitución "sería lo peor que le puede pasar a Polonia". Con el vuelco electoral español, se invierte una tendencia de triunfos conservadores en Europa (el último en Grecia el pasado día 7). Reino Unido, Alemania, Suecia y España formarán ahora el bloque progresista. En la Comisión, donde España tiene hoy dos representantes habrá a partir de noviembre un único comisario español.

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Sobre la firma

Carlos Yárnoz

Es Defensor del Lector, llegó a EL PAÍS en 1983 y ha sido jefe de Política, subdirector o corresponsal en Bruselas y París. El periodismo y Europa son sus prioridades. Como es periodista, siempre ha defendido a los lectores. Ahora, oficialmente.

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