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Reportaje:MATANZA EN MADRID | El terrorismo islámico

Al Qaeda, la "segunda vía" policial

Agentes que investigan el terrorismo islámico valoran con prudencia los indicios de la pista árabe

"La investigación está en el aire. Las pistas que apuntan en la dirección de terroristas islámicos sólo son indicios. Es muy importante distinguir entre indicios y pruebas". La frase de uno de los responsables de la Unidad Central de Información Exterior de la policía especializada en el denominado terrorismo árabe-afgano resume la extrema prudencia con la que los agentes de esta brigada afrontan la hipótesis de que Al Qaeda sea la autora de la apocalíptica masacre perpetrada el pasado jueves en Madrid.

¿Cuáles son esos indicios? Hasta ayer la policía sólo reconocía dos: el primero, la cinta con versos del Corán localizada en la furgoneta abandonada en Alcalá de Henares, a las afueras de la capital, un vehículo robado que utilizaron los terroristas y en el que se encontraron varios detonadores. El dueño de la camioneta aseguró que la cinta no era suya, lo que hace sospechar que alguno de los autores del atentado fuera árabe. La está examinando la policía científica

El segundo indicio es la reivindicación del atentado por parte de las Brigadas Abu Hafs Al Masri al periódico árabe Al Quds Al Arabi que se edita en Londres y es el buzón que utilizan numerosos grupos terroristas islámicos, incluido Osama Bin Laden, el jefe de Al Qaeda, para trasladar al mundo sus soflamas. Los agentes españoles han recibido información de sus colegas de Scotland Yard y coinciden en que esas brigadas tienen más de propagandistas que de operativos. Este grupo se arrogó la masacre perpetrada contra varias sinagogas en Estambul (Turquía) y reivindicó el apagón que el pasado 14 de agosto dejó a ciegas la ciudad de Nueva York y a parte de la costa Este. Pero el horroroso atentado en tierras turcas lo perpetró otro grupo terrorista y la oscuridad en la ciudad de los rascacielos fue una monumental avería.

¿No hay más indicios que apunten hacia Al Qaeda? "Hoy no hay más indicios que la cinta y esa reivindicación", asegura uno de los comisarios responsables de la unidad que investiga el terrorismo islámico. Ni una información de un servicio de inteligencia extranjero que apunte a un atentado en España, ni una pista sólida que demuestra la entrada o presencia en este país de terroristas de Al Qaeda en las fechas previas al atentado. Además, recuerdan que en el atentado cometido por los seguidores de Bin Laden en Casablanca el pasado mayo los terroristas utilizaron un explosivo "artesanal" muy diferente del que ha sesgado la vida de centenares de personas en Madrid. ¿Cómo han logrado conseguir explosivos españoles un grupo de terroristas islámicos? Esa es otra pregunta de libro a la que los agentes especializados en Al Qaeda no encuentran una respuesta lógica.

Las pistas de Al Qaeda en España se han centrado siempre en la logística e infraestructura con la que cuentan en este territorio: pasaportes falsos, mezquitas rigoristas y centenares de simpatizantes dispuestos a aportar cobijo o dinero para hacer la yihad. Pero su presencia siempre ha estado alejada de acciones operativas de las que nunca se ha encontrado rastros en España salvo la cumbre del 11-S en Tarragona en julio de 2001 en la que Mohamed Atta, el jefe de los pilotos suicidas, y Ramzi Binalshibh, el coordinador del atentado, ultimaron el ataque y se aprovecharon de la ayuda que les brindaron colaboradores residentes es la costa de Levante.

Por este motivo es por lo que los agentes consultados aseguran que la posibilidad de que este grupo de mil cabezas haya perpetrado la masacre del 11-M se investiga como "una segunda vía". La primera sigue siendo ETA a quien el Gobierno le atribuye la autoría desde el principio.

Europa como objetivo

Pero el inicial escepticismo de los agentes que siguen las huellas del terrorismo árabe no significa que nieguen la posibilidad de encontrar la marca de Al Qaeda grabada en uno de los denominados trenes de la muerte. "Todo es posible. No hay que descartar ninguna hipótesis. La amenaza de Al Qaeda es global y se ha citado a España como objetivo en varios comunicados desde que el Gobierno decidió apoyar la guerra de Irak. Este asunto es muy confuso porque tanto si es ETA como si el autor es Al Qaeda, ambos grupos se han saltado elementos claves de su modo de operar" asegura otro responsable policial.

La amenaza de Al Qaeda en Europa no es una fantasía. Antes incluso del 11-S los comandos de Bin Laden intentaron protagonizar en el corazón de este continente acciones de una crueldad infinita. El comando Meliani fue desarticulado en el otoño de 2000 en Francfort (Alemania) cuando preparaba un brutal atentado con explosivos en un mercadillo de navidad en Estrasburgo frecuentado por miles de personas. Meliani y Mohamed Bensakhria huyeron. Este último, de nacionalidad argelina y considerado lugarteniente de Bin Laden, se refugió en Alicante, donde intentó obtener la residencia y fue detenido en junio de 2001.

Ese mismo año en Italia miembros del grupo Salafistas para la Predicación y el Combate, escisión del GIA argelino, dirigido por Essid Sami Ben Khemais, alias Saber, un tunecino de 33 años, habían pedido permiso a Bin Laden, a través de sus hermanos alemanes en Francfort, para llevar a cabo una operación con armas químicas. Tras la caída del grupo de Meliani, Saber confesó en su teléfono intervenido por la policía que había "tomado una decisión muy fuerte....., muy fuerte", cuyo significado era "rebélate y golpea".

Los salafistas cayeron en la primavera de 2001 cuando Saber preparaba un atentado contra la embajada de EE UU en Roma. Cayó en las redes de la policía justo después de visitar a sus hermanos españoles en Pamplona y Valencia. Otro terrorista de Al Qaeda que visitó el anillo final , definición que se da a España en el informe de la Fiscalía de Milán que sirvió para condenar a este tunecino que se convirtió en el primer sentenciado en Europa por pertenecer a Al Qaeda.

Después de estas amenazas vinieron otras en Londres y París que también fueron neutralizadas, en ambos casos con gases químicos, lo que evidencia que Europa es objetivo de la yihad antes incluso del 11-S.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 13 de marzo de 2004