Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Entrevista:ALBERT PÈLACH | Director general de Grup Enciclopèdia Catalana

"La venta del edificio histórico es una buena medida para reducir la deuda financiera"

Albert Pèlach (Barcelona, 1954), director general de Grup Enciclopèdia Catalana (Grec), se incorporó a su nuevo cargo en noviembre de 2003, días antes de la venta del edificio histórico del grupo, la casa Garriga Nogués, del arquitecto Enrique Sagnier Villavecchia, en la calle de la Diputació. "Ha sido una buena medida para reducir la deuda financiera y para emprender nuevos proyectos con más rentabilidad y recursos propios", afirma.

"Algunas inversiones no habían ido muy bien y el negocio de las grandes obras requiere financiación mayormente externa. Agustí Montal [presidente del Consejo de Administración de Grec], que es un hombre de empresa, vio que era conveniente hacer una ampliación de capital", explica Pèlach. "La Fundación Enciclopèdia Catalana, propietaria del edificio, consideró que para ello, lo mejor era vender la casa modernista. Aproximadamente la mitad del ingreso extraordinario obtenido se destinará a la compra de un nuevo edificio y la otra, a reducir la deuda externa y, sobre todo, a nuevos proyectos".

"Tenemos que desmarcarnos de editar títulos sólo justificados en la subvención"

"En poesía, sacamos seis títulos al año. Uno suele ir bien, un par regular y el resto mal".

Al director general de Grec la operación le parece acertada, lo único que habría preferido es que "al mismo tiempo se hubiera elegido ya el nuevo edificio". En menos de un año deben abandonar el antiguo local y tienen muy poco tiempo para encontrar otro. De momento, están viendo posibilidades en las dos zonas de Barcelona de mayor desarrollo, el Distrito 22@ y el complejo Fira 2. "Necesitamos que esté muy bien comunicado y que se adapte a las necesidades del grupo". La librería Proa continuará en Diputació 250 y, con el tiempo, "se verá cómo funciona sin la casa matriz al lado".

La primera sorpresa que se llevó Pèlach al llegar a Enciclopèdia es que estaba mucho mejor de lo que imaginaba. "Pensaba que el negocio principal podría estar en pérdidas". Y no. "Las grandes obras suponen el 60% de la facturación". De la Gran enciclopèdia catalana (24 volúmenes), dice, se siguen vendiendo alrededor de 3.000 colecciones al año. En general, todas las obras de referencia son long sellers, desde la Biosfera (12 volúmenes) hasta la Gran enciclopèdia de la música o La Catalunya romànica. El Diccionari de la llengua catalana "es uno de los grandes éxitos del grupo".

La Superenciclopèdia, la Super E, como la llaman, en 20 tomos, para alumnos de primaria y secundaria, es una de las últimas grandes apuestas. Incluye CD, índice y guía de consulta. "Ahora lanzamos Superenglish, un curso de inglés para niños, con micrófono y auriculares, que integra plenamente las nuevas tecnologías". "Tenemos una base de clientes muy grande, y en el caso de la Super E estamos consiguiendo clientes nuevos, tanto en hogares catalanohablantes como castellanohablantes, e incluso en hogares de familias de inmigrantes extranjeros".

La línea escolar también les funciona bien, así como las guías que el Grec edita con el Instituto Cartográfico de Cataluña. Lo mismo sucede con La Galera, la editorial de libros infantiles y juveniles.

Pèlach se muestra más crítico con la sobreproducción de libros de ficción y de no ficción. "Hay pocos libros que funcionen bien comercialmente y muchos que no alcanzan el nivel de ventas satisfactorio. Algunos no han pasado de novedad y es difícil mantenerlos en el fondo".

Una cosa positiva, asegura, es la reducción de títulos nuevos de Proa: de los 120 que se editaban en 2002 se ha pasado a 70 este año, y las ventas, añade Pèlach, han aumentado. "En poesía, un género comercialmente difícil, sacamos seis títulos al año. Uno suele ir bien, un par regular y el resto mal". "Editamos muchas cosas per fer país y en beneficio de la cultura catalana, y eso está bien, muy bien, pero en el fondo, si sólo se justifica por el apoyo institucional, se vuelve un sistema perverso. El libro en catalán necesita apoyo, pues el mercado es muy pequeño, pero sobre todo necesita fomento de la creación. Tenemos que desmarcarnos de editar títulos sólo justificados en la subvención. Creo que tenemos que hacer apuestas más editoriales y más selectivas, y a la vez exigir resultados económicos".

A Pèlach no le duele hacer autocrítica. "Seguimos líneas tradicionales, y el optar por la diversificación supone riesgos. Unas cosas nos han ido bien y otras no. Por ejemplo, cerramos el acuerdo que teníamos con Santillana y Ediciones B para editar libros de bolsillo en catalán porque no funcionó. Creo que, en general, el pequeño formato en catalán no funciona, al menos no lo hemos sabido hacer. La línea de enseñanza Aula de Formació Directa tampoco fue bien y la estamos abandonando. Hicimos una joint venture con la Universitat Oberta de Catalunya y se mantiene, con un crecimiento moderado. También abandonamos la joint venture de los libros de texto en castellano.

Lo que sí le ha funcionado al Grec son sus primeras incursiones en los quioscos. Primero, la revista Sàpiens y luego el coleccionable Els bolets, en 50 fascículos. Sin querer dar más detalles, Pèlach confirma que el grupo prepara un importante desembarco en los quioscos con libros.

"No podemos hacer cosas que se alejen demasiado de nuestra línea". Por ejemplo, Grec ha recibido muchas ofertas para producir la Gran enciclopèdia catalana en fascículos o en otros formatos baratos y divulgativos, pero se han negado. "La obra es muy completa, y una marca exclusiva que se comercializa por venta directa no puede amparar este tipo de producto, sería banalizarla, prostituirla. Ya puede ser consultada, por suscripción, en el portal www.grec.net y estamos estudiando su edición en otros soportes".

El nuevo director general de Enciclopèdia hará "pequeños reajustes" en el equipo y en la estructura organizativa del grupo. "El objetivo es simplificar la empresa, que ahora es demasiado complicada. Cambiar su cultura y forma de actuar para darle mayor agilidad y rapidez en las decisiones, lo cual requiere, por ejemplo, desjerarquizarla y fomentar el trabajo en equipo y por proyectos. Ya estamos poniendo en marcha una intranet para tener mejor comunicación interna".

Pèlach afirma que no les ha sorprendido que el Ayuntamiento de Tarragona haya decidido editar el Premio Pin i Soler en otra editorial (Columna). El jurado del galardón, que en un principio lo concedió a Les veus del Pamano, de Jaume Cabré, lo declaró desierto al comprobar que se había publicado un anuncio sobre la novela en Sàpiens antes de que se hiciera público el fallo. "Nosotros somos responsables del error, en la forma que no en el fondo, que ha llevado a declarar el premio desierto, y comunicamos al Ayuntamiento que se sintiera completamente libre en cuanto a nuestra colaboración futura".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 2 de marzo de 2004