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EL OJO PÚBLICO | ELECCIONES 2004

Explotación pura y dura

La felicitación de ayer de Acebes a Josep Lluís Carod Rovira quedará en los anales como la más impune y rabiosa de las explotaciones, a favor del PP, de un intento de atentado terrorista

Aunque en las televisiones, públicas o privadas, el tiempo de la campaña electoral no suele empezar -con permiso de la nieve- hasta pasados unos 15 minutos, la noticia de la detención del comando de ETA, que ayer abrió profusamente la pequeña pantalla, ¿no fue acaso una noticia explotada electoralmente?

La felicitación del ministro del Interior, Ángel Acebes, a Josep Lluís Carod Rovira, al ofrecer la noticia, quedará en los anales como la más impune y rabiosa de las explotaciones comerciales -para la marca del PP- de un intento de atentado terrorista. El granito de arena que aportó daría fe de algo que ya ni siquiera es un secreto. A saber, que si gana Mariano Rajoy Acebes puede continuar en la cartera de Interior.

El terrorismo ya había dado lugar el pasado sábado a una confusión que tiene interés precisar. Al comentar el programa inaugural de Olga Viza, un cara a cara virtual con los dos principales candidatos del 14-M, se examinó en esta crónica (domingo, 29), la respuesta de los candidatos José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy a una pregunta que formuló la periodista. Este cronista, antes de escribir, llamó al programa pero no logró dar con algún miembro del equipo de redacción para conocer la literalidad de la pregunta.

Olga Viza preguntó a uno y otro qué harían si van caminando y por la misma acera viene en dirección a ellos el terrorista Antxon. El candidato Rodríguez Zapatero no vaciló: "No le miraría a la cara", dijo. Cuando le tocó el turno, Rajoy dijo: "Llamaría a la policía".

En la crónica se señaló que la pregunta estaba referida a uno de los actuales jefes de ETA, Mikel Antxa. Pero no es así. Olga Viza preguntó por Antxon, es decir, Eugenio Etxebeste, el etarra que fue puesto en libertad el pasado 28 de enero después de permanecer en prisión desde 1997.

La calidad de la respuesta varía, claro, si se trata de Antxa o de Antxon. El líder socialista estuvo en línea con su conducta en los temas del terrorismo. Si alguien de ETA es puesto en libertad respetando las reglas del Estado de derecho, lo único que se puede hacer es dar una respuesta civil. "No le miraría la cara", dijo. Y Rajoy estuvo también en sintonía con su partido. "Llamaría a la policía". Pero si Antxon ha sido puesto en libertad por la misma policía y al parecer no hay cargos contra él, ¿qué sentido tiene llamar a la policía? Quizá el asunto sea menos relevante. Y Rajoy, por otra parte, puede haberse confundido, como sucedió en esta columna. Pero, en todo caso, está claro que el candidato popular "por si acaso" llamaría a la policía.

La campaña en los telediarios, hay que insistir, no es ni de lejos aquella que discurre bajo el epígrafe Elecciones 2004. Lo más relevante, aquello que penetra en el cerebro de millones de ciudadanos, tiene lugar en los 15 minutos previos. Estos días, bajo el manto de las limpias y transparentes nevadas, todos aquellos hechos que son susceptibles de ser explotados más o menos directa o indirectamente en relación con el terrorismo, la seguridad, el bienestar, la economía y el futuro tienen mensaje.

Los golpes de los ministros Acebes y Zaplana, a cuenta de la operación de la Guardia Civil contra ETA, reflejan la división de trabajo trazada entre José María Aznar y el candidato Rajoy. Como ha dicho Gaspar Llamazares, el candidato de Izquierda Unida, unos te parten las piernas y Rajoy pide tranquilidad. Rajoy anima su campaña no con un multidebate, como ha sugerido, sino con golpes como los de sus colegas Acebes y Zaplana.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 1 de marzo de 2004