El presidente de la Diputación de Valencia relaciona que le amenacen de muerte con Carod y Maragall

Fernando Giner, presidente de la Diputación de Valencia, relaciona las pintadas con amenazas de muerte hacia su persona aparecidas en Vallada (La Costera), municipio del que es alcalde, con los seguidores del líder de Esquerra Republicana de Catalunya, Josep Lluís Carod Rovira. Giner también hace responsable de estos hechos, aunque de forma velada e indirecta, a quienes comparten las tesis del presidente de la Generalitat catalana, Pasqual Maragall.

El pasado viernes de madrugada aparecieran en Vallada diversas pintadas en las que se podía leer: Giner bó, és Giner mort, La Costera endavant cap al socialisme. Capitalisme és precarietat y Llibertat per als pressos polítics. En una de las pintadas aparecía el apellido del presidente de la Diputación de Valencia dentro de un círculo, como si fuera una diana.

Fernado Giner cree que estas amenazas, por las que ha presentado denuncia, se deben a su actitud "de trabajar y luchar por aquello que interesa a los valencianos, como es el Plan Hidrológico Nacional" y asegura que no se va a doblegar ante "los fieles seguidores del extremismo radical catalanista de Carod Rovira, los que forman la secta del pancatalanismo terrorista, de la violencia física y psicológica, hoy reconvertidos al terrorismo callejero del panfleto y la pintada".

El presidente de la Diputación de Valencia asegura, a través de una nota oficial de la institución provincial, que "está claro que este tipo de agresiones vienen desde la más pura y dura izquierda radical catalanista, de quienes vergonzosamente se hincan de rodillas ante las delirantes pretensiones de Carod Rovira y Maragall, que han crispado la situación en España y lo están intentando en la Comunidad Valenciana, para hacer de esta tierra su títere y marioneta".

Giner está convencido de que las agresiones de que ha sido objeto se deben a su defensa de los intereses valencianos y considera un gran honor padecer por esta causa los insultos y las amenazas de muerte porque, a quienes califica de "intransigentes, dogmáticos y fundamentalistas", les molesta su fe en "el pueblo valenciano" y su defensa de "los postulados de la identidad, singularidad, personalidad y, sobre todo, de nuestra lengua valenciana. Todo lo cual odian estos cobardes matones que faltos de argumentos se dedican a intimidar".

El presidente de la corporación provincial valenciana dice que no se doblegará, "como no nos doblegaron sus bombas y sus pistolas cuando las utilizaban".

Durante la transición política, Joan Fuster sufrió un atentado con una bomba en su domicilio y Sanchis Guarner recibió un paquete que simulaba estar lleno de cartuchos de dinamita.

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