El Ejecutivo francés apoya la OPA de Sanofi a su rival Aventis

El Ministerio francés de Economía ve con buenos ojos la fusión de los grupos farmacéuticos Aventis y Samofi-Synthélabo, que permitiría construir un gigante europeo de la farmacia capaz de competir con el estadounidense Pzifer, número uno mundial. El consejo de administración de Sanofi decidió anoche anunciar hoy mismo la oferta para absorber a Aventis, según confirmaron fuentes próximas a la negociación citadas por France Presse. Lo que se esperaba como una fusión amistosa ha sido considerada una actitud hostil por parte de Aventis, que se apresta a defenderse. Un antecedente a tener en cuenta es el de Pzifer, cuya oferta pública de adquisición (OPA) hostil sobre su competidor Warner-Lambert desembocó en un pacto, meses más tarde.

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Todo parece indicar que, en esta historia, el pez más pequeño intenta comerse al grande. Con una cifra de negocio de 8.000 millones de euros en 2003, Sanofi-Synthélabo es casi tres veces menor que Aventis, cuya facturación se elevó a 20.622 millones de euros. Sin embargo, los resultados de ambos grupos no son tan distintos: 2.100 millones de beneficios de Aventis frente a 1.800 millones de Sanofi-Synthélabo. La OPA valora Aventis en unos 48.000 millones de euros.

La arriesgada iniciativa de Sanofi-Synthélabo recuerda la estrategia adoptada por la petrolera Total, que absorbió a una empresa mucho más grande, Elf-Aquitaine, al rebufo de los escándalos políticos en que ésta se vio envuelta a principios de los años noventa. Según expertos del sector, el otro accionista importante de Sanofi, la empresa de cosméticos L'Oréal, busca defender ante todo una participación en el grupo farmacéutico que le proporciona la cuarta parte de sus beneficios.

El reto de los genéricos

Otro de los intereses en juego es el de organizar un grupo de grandes dimensiones, que pueda oponerse a la potencia demostrada por los fabricantes de medicamentos genéricos, según asegura el diario económico La Tribune. El nuevo conjunto podría apoyarse en la capacidad de ventas de Aventis, muy fuerte a la hora de promover productos europeos, y en la cartera de nuevos productos de Sanofi, aparentemente repleta.

Los dos grupos emplean juntos a más de 110.000 personas, cuyo futuro es el problema que resaltan los sindicatos. Uno de los líderes más moderados, François Chéreque, advirtió ayer que "una vez más, la suerte de millares de trabajadores se va a jugar en la Bolsa".

El dirigente sindical se mostró sorprendido de que se haya pasado "de un acercamiento negociado entre esas dos empresas a una OPA hostil, de un solo golpe". A su juicio, la oferta hostil atribuida a Sanofi representa el medio más seguro de destruir el empleo, "porque todo el mundo sabe que cuando hay conflictos, los trabajadores son los primeros que sufren las consecuencias".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0026, 26 de enero de 2004.

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