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Bruselas propone congelar los fondos regionales para invertir en crecimiento

La Comisión quiere incrementar todas las partidas en detrimento de la agricultura

La Comisión Europea tiene ya redactada una propuesta formal para las próximas perspectivas financieras (2007-2013) en sustitución de las actuales. Éstas arrojan un saldo positivo de 8.000 millones anuales para España en los fondos regionales. Para el nuevo periodo, Bruselas quiere aumentar todas las partidas presupuestarias menos las dedicadas a esos fondos y a la agricultura, según se indica en el documento redactado en la Comisión el pasado día 16, lo que supone un perjuicio para España. Las nuevas prioridades serán las inversiones para potenciar el crecimiento y el empleo.

La presentación del documento de Bruselas, prevista para el próximo 10 de febrero, supondrá el inicio de la dura negociación de año y medio que mantendrán los Gobiernos antes de pactar las aportaciones de los Estados a las arcas comunitarias, la distribución del gasto por objetivos prioritarios o el límite del porcentaje del PIB de la Unión dedicado al presupuesto común. En esta ocasión, el problema es más complicado porque, como recuerda el documento, en mayo se incorporan a la UE 10 nuevos países que aportan el 20% de la Europa ampliada, pero sólo alrededor del 5% del PIB total. Los nuevos socios, además, aumentarán en cuatro millones el número total de agricultores en la Unión (hoy son siete).

Pese a estos datos, la Comisión sostiene que el principal problema de Europa es su bajo potencial de crecimiento y, para superarlo, propone cinco grandes objetivos: "Aumentar y mejorar la investigación y el desarrollo tecnológico; promover la competitividad de las empresas en un mercado único totalmente integrado; conectar toda Europa a través de redes transfronterizas; mejorar la calidad de la educación y el aprendizaje, y desarrollar la agenda social europea". Al centrarse en el crecimiento y el empleo, el texto recoge la petición que realizaron el año pasado los asesores de Prodi, encabezados por el profesor André Sapir.

Por eso, el principal capítulo presupuestario (hoy, el agrícola, que absorbe el 48% del presupuesto anual) pasa a ser el del crecimiento, que engloba las partidas de competitividad y empleo y la de cohesión y empleo. La primera crece un 212% respecto al marco financiero actual y contará con unos 24.000 millones de euros anuales. La segunda, la de los fondos regionales, representará, como ahora, un 32% del presupuesto anual de la Unión y ascenderá a unos 49.000 millones de euros, pero para repartir entre 25 Estados (más Rumania y Bulgaria a partir de 2007) y no entre 15, como en estos momentos. El porcentaje es el mismo, aunque la cantidad aumenta (de 43.000 a 49.000) porque el presupuesto anual con 27 Estados sería de unos 153.000 millones en lugar de los 110.000 de ahora.

Dentro de competitividad y empleo, la Comisión destaca la necesidad de gastar más en grandes redes europeas (los proyectos lanzados el año pasado prevén 220.000 millones en una década) y, sobre todo, incrementar los esfuerzos en investigación. Europa dedica a investigación y desarrollo sólo el 2% de su PIB, mientras el porcentaje sube al 2,7% en EE UU y al 3% en Japón. Bruselas insiste en que en 2010 hay que alcanzar el 3% y crear un "área europea de investigación".

En cohesión y empleo, el objetivo será destinar buena parte de las ayudas europeas a los nuevos países con regiones menos desarrolladas (por debajo del 75% de la media europea), pero implantando periodos transitorios a favor de regiones que hoy están por debajo de ese nivel, aunque lo superarán por efecto estadístico al incorporarse otras menos favorecidas, como es el caso de Murcia, Asturias o Ceuta y Melilla.

Los 49.000 millones de euros anuales se repartirían casi en partes iguales entre los actuales Estados de la UE y los hoy candidatos, sobre todo Polonia, el más poblado, con 39 millones de habitantes. Pero con una diferencia con respecto al sistema actual: las inversiones han de dirigirse a planes con "valor añadido" a favor del crecimiento, el empleo y la competitividad: es decir, menos carreteras y alcantarillado y más tecnologías de la información, mejor nivel educativo y más perfeccionamiento profesional a lo largo de la vida laboral.

Énfasis en la seguridad

Los gastos agrícolas, que los líderes europeos ya pactaron congelar en octubre de 2002 para el próximo periodo financiero, pasarán en 2013 a representar sólo el 38% del presupuesto de la Unión (hoy, el 48%) y en buena medida serán dedicados a la protección de los recursos naturales y al desarrollo rural más que a ayudas directas vinculadas a la producción. Por último, las partidas que, según la Comisión, deben crecer de forma muy importante, aunque las cantidades sean menores, son las dedicadas a mejorar el espacio europeo de seguridad y justicia (inmigración, fronteras, terrorismo, política de asilo..., con una dotación anual de 3.000 millones) y la política exterior (acuerdos de cooperación, ayudas humanitarias y financieras..., con 10.000 millones al año).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de enero de 2004