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LA PRECAMPAÑA ELECTORAL

Los socialistas andaluces centran sus expectativas de crecimiento en Almería, Cádiz y Jaén

El PSOE considera que tiene "muy consolidados" los 52 diputados que obtuvo en 2000

Lourdes Lucio

Cuando el presidente de la Junta, Manuel Chaves, firme hoy el decreto de disolución del Parlamento y fije las elecciones autonómicas para el 14 de marzo, los socialistas habrán recorrido más de la mitad del camino en sus preparativos de campaña, que quedaron prácticamente definidos a finales de septiembre. El PSOE persigue su séptimo triunfo electoral consecutivo desde las primeras elecciones autonómicas de 1982 y cree que tiene "muy consolidados" los 52 escaños que obtuvo hace cuatro años, a sólo tres de la mayoría absoluta. Las perspectivas de crecimiento las centran en Almería, Cádiz y Jaén.

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Todas las encuestas que se conocen por el momento y las que se darán a conocer en los próximos días -entre ellas, las del Instituto de Estudios Sociales de Andalucía y el Barómetro de Invierno de la Universidad de Granada- vaticinan una nueva victoria del PSOE en las elecciones andaluzas del 14 de marzo y dan una foto fija muy estable del panorama electoral, con resultados muy similares a los de 2000 en los que el PSOE obtuvo 52 de los 109 escaños; el Partido Popular, 46; Izquierda Unida seis, y el Partido Andalucista, cinco.

El PP, con Teófila Martínez como candidata, logró en esa ocasión los mejores resultados de su historia en Andalucía tanto en diputados (sólo seis de diferencia con el PSOE), en votos (1.535.987 sufragios) y en porcentaje (a 6,3 puntos de su principal adversario) y fue el partido que más beneficio sacó de los restos.

Los populares obtuvieron los cinco últimos escaños en disputa en Almería, Cádiz, Huelva, Granada y Sevilla, en algunos casos por un margen de votos muy estrecho en competencia con el PSOE y con IU (en Huelva). Mientras que el PSOE obtuvo los dos últimos de Córdoba y Málaga, e Izquierda Unida el último de Jaén.

Es en ese baile de escaños en el que se decide la mayoría absoluta del partido que dirige el candidato socialista Manuel Chaves. Si Andalucía fuera una única circunscripción electoral podría decirse que en las últimas elecciones autonómicas sólo fueron 16.723 votos, sobre un censo de casi seis millones, los que decidieron el color de los últimos escaños de las ocho provincias.

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"Esfuerzo igual en todas"

Aunque oficialmente el PSOE no explicita en qué provincias concentran sus expectativas electorales -"habrá un esfuerzo igual en todas", asegura el secretario de Organización y responsable electoral del PSOE, Luis Pizarro-, Almería, Cádiz y Jaén, por diversos motivos, son circunscripciones prioritarias para este partido.

Los socialistas persiguen ser la candidatura más votada en Almería, donde el PP sacó el escaño número 11 por 1.579 papeletas de diferencia al PSOE y creen que la presentación del Foro Andaluz que lidera el ex ministro popular Manuel Pimentel puede dividir el voto de la derecha y jugar en su favor, una tesis a la que no se apunta todo el mundo en el partido socialista.

En el caso de Cádiz, provincia por la que optan como candidatos a la presidencia de la Junta Manuel Chaves y Teófila Martínez, la nueva escisión del Partido Andalucista puede romper el empate de seis escaños entre PSOE y PP. Es en esta circunscripción, donde los socialistas han recuperado voto en las localidades más pobladas en las pasadas elecciones municipales, en la que los andalucistas han tenido siempre sus mejores resultados y en la única que supera en votos y escaños a IU.

En Jaén, la competencia por el último de los 12 escaños a elegir se da entre socialistas e IU, que lo obtuvo en 2000 por tan sólo 1.718 votos de diferencia. Donde el PSOE lo tiene más difícil es en Córdoba, donde consiguió por algo menos de 1.800 votos de diferencia respecto al PP el último diputado a elegir, mientras que en las provincias de Granada, Málaga, Huelva y Sevilla confía en mantener los mismos escaños.

La campaña que ha diseñado el PSOE busca movilizar a su electorado y lograr una alta participación, un criterio que el presidente andaluz, Manuel Chaves, ha tenido muy en cuenta a la hora de hacer coincidir las elecciones autonómicas con las generales, en las que el voto tiene un componente ideológico mucho mayor que en una confrontación municipal. Los socialistas se presentarán como el partido que "ha conseguido cambiar la realidad de Andalucía", que "cumple con lo que promete" y como el único que "impulsa un nuevo cambio" en la comunidad, según afirma Luis Pizarro.

Los proyectos de la segunda modernización -con el que creen que dan respuesta a las nuevas demandas sociales y económicas- y, en el terreno político, la propuesta de reforma del Estatuto de Autonomía, son las principales bazas electorales de este partido, aunque también está preparado "para enfrentarse a cualquier intento del PP de enfangar la campaña electoral", asegura Pizarro. Según este dirigente, el PP "siempre utiliza la marrullería" para desmotivar al electorado.

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