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El euro cede un 4% durante la semana tras el máximo marcado el lunes y cotiza a 1,24 dólares

En sólo cinco sesiones el euro ha pasado de marcar un máximo histórico en 1,2897 dólares a perder el 4% de su valor y volver a las cotizaciones de mediados del pasado mes de diciembre. Ayer, a última hora de la tarde, cotizaba por debajo de los 1,24 dólares, mientras que el Banco Central Europeo (BCE) marcó su cambio oficial en 1,2493 dólares.

La estadísticas indican que este comportamiento bajista del euro en la semana es el peor registrado en los dos últimos años y demuestra la fuerte volatilidad que preside los mercados de divisas en el mundo.

Los expertos atribuyen esta caída del euro frente al dólar a la intervención verbal que han realizado los responsables del BCE durante la semana. Su presidente, Jean Claude Trichet, en la comparecencia ante los periodistas el lunes en Basilea durante la reunión de gobernantes de los bancos centrales del G-10 de países industrializados, calificó de "brutales" las recientes oscilaciones de los tipos de cambio y expresó su preocupación por la evolución del euro, ante la que la autoridad monetaria europea no es "indiferente".

Estas declaraciones ya hicieron mella al máximo que alcanzó el euro el pasado lunes en la frontera de los 1,29 dólares. Ayer mismo, el economista jefe del BCE, Otmar Issing, dijo que no permanece indiferente ante el avance del euro y que está preocupado por su apreciación porque es "un freno para la coyuntura" económica en la eurozona.

Estas declaraciones pueden ser la antesala de intervenciones monetarias para frenar el ímpetu del euro en los mercados. Aunque este tipo de intervenciones que consisten en vender euros y comprar dólares no se hacen públicas, la mera sospecha de que puedan producirse ponen en alerta a los especuladores, que, ante la posiblidad de reducir sus ganancias, optan por vender y realizar las plusvalías ya acumuladas.

El otro argumento a la cambiante fortaleza del dólar es la batería de buenos datos favorables sobre la marcha de la economía estadounidense. El pasado miércoles se conoció el déficit comercial de Estados Unidos, que alcanzó 38.000 millones de dólares en noviembre, menos de lo previsto, gracias al aumento de las exportaciones. Un dato que ya es indicativo de que la depreaciación del dólar hace efecto sobre su balanza, favoreciendo las exportaciones y encareciendo las importaciones.

Por su parte, el déficit presupuestario estadounidense alcanzó en diciembre de 2003 los 16.200 millones de dólares (12.900 millones de euros), superior, en este caso, a las expectativas de los analistas, que contaban con una cifra cercana a los 13.000 millones de dólares.

Ayer se conocieron datos positivos de producción industrial y de confianza del consumidor que contribuyeron a incrementar la caída de la divisa europea. El mercado tuvo en cuenta los buenos datos de confianza de los consumidores estadounidenses sobre la marcha de la economía, según el índice elaborado por la Universidad de Michigan. Este indicador se elevó en enero hasta los 103,2 puntos desde los 92,6 puntos de diciembre, en el punto más alto desde noviembre de 2000.

Esta evolución empujó a las bolsas estadounidenses, que abrieron con alzas, mientras que los mercados europeos lograron subidas superiores al 1% en los casos de Francfort y París. El Ibex 35 de la Bolsa española se quedó en puertas de los 8.000 puntos tras ganar el 0,28%.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 17 de enero de 2004