Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crónica:FÚTBOL | Última jornada de Liga de la primera vuelta

Benítez saca la calculadora

Un Valencia muy práctico derrota en el Carlos Belmonte a un Albacete sin recursos

Calculadora en mano, Rafa Benítez, técnico frío y calculador, va sumando esfuerzos, puntos y minutos. Y va sacando réditos incuestionables. Ayer una victoria más. Exigua, justa y trabajada. Por supuesto que con el desgaste imprescindible. Ni una carrera de más. Ni una de menos. Una defensa granítica con un gran Marchena y un ataque bajo mínimos, pero siempre amenazante con el genial Aimar. Hasta se permitió el lujo Benítez de dejar a Baraja una hora en el banquillo. Eso sí, cuando entró, su equipo ganó en profundidad. Más que suficiente para derrotar a un Albacete raquítico de fútbol tras las ausencia de sus dos jugadores más desequilibrantes: Parri y Aranda. Un Alba sin apenas recursos que sólo se acercó al empate a través de algún rechace.

ALBACETE 0- VALENCIA 1

Albacete: Almunia; Óscar Montiel (David Sánchez, m. 65), Pablo, Unai, Paco Peña; Redondo (Fabiano, m. 46), Viaud, Álvaro, Delporte; Pacheco (Basti m. 75); y Mikel.

Valencia: Cañizares; Garrido, Ayala, Marchena, Carboni; Rufete, Albelda, Sissoko (Baraja, m. 60), Jorge López (Xisco, m. 69); Aimar; y Mista (Angulo, m. 75).

Goles: 0-1. M. 8. Jorge López, de penalti cometido sobre Aimar.

Árbitro: Moreno Delgado. Amonestó a Ayala, Aimar y Cañizares.

Unos 17.000 espectadores en el Carlos Belmonte.

El técnico valencianista se permitió el lujo de dejar a Baraja una hora sentado en el banquillo

MÁS INFORMACIÓN

Postrado atrás tras el pitido inicial, el conjunto manchego asumió premeditadamente su inferioridad. Pecado que pagó en el minuto 8. Peña pareció derribar a Aimar y el penalti lo transformó Jorge López. Por los pelos: Almunia paró el disparo, pero no lo suficiente. Fin del primer capítulo. A partir de ahí, el Alba trató sin éxito de llevar la iniciativa mientras el Valencia se tumbó a la bartola, abusando de la fortaleza de su defensa. Otro partidazo de Marchena, que dejó seco a Mikel y a quien viniera, además de sacar la pelota con mucho criterio. Parecido puede decirse de Ayala, insuperable en el juego aéreo.

El Albacete lastró una mala salida del balón tanto por culpa de sus centrales (Pablo y Unai) como de sus medio centros (Álvaro y Viaud). Ausentes el origen y el final de las jugadas (Parri y Aranda), el cuadro de Ferrando se vio muy limitado a las arrancadas de Delporte, un zurdo muy potente que se patea la banda como un búfalo, y a los cambios de ritmo de Pacheco, un habilidoso uruguayo que actúa de media punta. Fuera de eso, nada.

Benítez castigó con la suplencia a Curro Torres y su sustituto en el lateral derecho, Garrido, hubo de medirse con Delporte, pero lo hizo con efectividad. Va creciendo Garrido y va salvando la desconfianza de su entrenador.

El ataque valencianista se concentró en la primera parte en el flanco derecho, donde Rufete trabajaba mucho, pero le cundía poco. En el otro lado, Jorge López estuvo mucho más inactivo, como de costumbre: se limitó a sacar las jugadas a balón parado. Un desperdicio de talento. Aimar apenas entró en escena en este primer periodo. Vio pasar los balonazos por el aire sin poder detener casi ninguno. Sissoko, que ocupaba la plaza de Baraja, fue un desierto en la distribución. Pero ya se sabe que Aimar puede encender la luz en cualquier instante. El crack argentino participó mucho más tras la reanudación, traducido de inmediato en una mayor producción atacante del Valencia. También porque los centrales locales dieron todo tipo de facilidades.

Ferrando hizo debutar tras el descanso al brasileño Fabiano. Muy verde todavía para la Liga española. Más tarde entró David Sánchez, ese finísimo medio centro de lentos movimientos que no parece ser del agrado del Carlos Belmonte. Le silbó a la mínima ocasión en que se entretenía en seleccionar la mejor opción de pase. No quisieron que pensara, el chico perdió la confianza y no dio pie con bola. Quien sí piensa y con bastante criterio es Baraja, que suplió a Sissoko y el Valencia mejoró la circulación del balón. Excelente fue su pase con la izquierda a Angulo, que se quedó solo ante Almunia, si bien lo desaprovechó con un tiro al cuerpo del portero.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de enero de 2004