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La UCI excluye al Kelme de la Primera División por su grave crisis económica

El organismo ciclista rechaza el aval bancario del equipo, patrocinado por la Generalitat valenciana

La Unión Ciclista Internacional (UCI) excluyó ayer de la Primera División al conjunto alicantino Kelme. El máximo organismo ciclista aseguró que el equipo que dirige Vicente Belda no presentó el aval bancario correcto. La grave crisis económica del Kelme, con impagos a sus corredores, ha sido el detonante. El descenso supone no correr el Tour, el Giro o la Copa del Mundo, y deja al equipo al borde de desaparecer. La Generalitat valenciana, que patrocina al Kelme con 1,8 millones, dijo ayer que, de confirmarse el descenso, formará con ese dinero un nuevo equipo en la Segunda División.

El conjunto más veterano del pelotón internacional, con casi 25 años de historia, vive su peor momento. La sentencia de la UCI elimina al equipo alicantino de la élite mundial, la conocida como GS/I, y le deja a punto de desaparecer. El Kelme dispone hasta el 15 de enero para cumplir los requisitos para mantenerse en Segunda División, una categoría que, sin embargo, no le ofrece los ingresos suficientes para cubrir su presupuesto.

La caída del Kelme se produce justo cuando la Generalitat Valenciana se había empeñado en apoyarlo siguiendo la estela de otros dos gobiernos autonómicos, el vasco y el balear, impulsores de sendos equipos ciclistas: el Euskaltel Euskadi y el Banesto Illes Balears. La Generalitat se había comprometido a aportar 1,8 millones de su presupuesto para mantener un equipo con un gran valor sentimental. "No vamos a dejar a más de 20 corredores en la calle", afirmó ayer Esteban Gónzalez Pons, consejero de Cultura y Deportes de la Generalitat. "Si el Kelme sigue en Primera, continuaremos. Si no, estamos estudiando crear un equipo, que sería sólo de la Comunidad Valenciana", añadió González Pons, anoche pesimista sobre la continuidad de Kelme en la élite.

La UCI solicitó el pasado 23 de diciembre "información suplementaria" a seis equipos del pelotón, entre ellos el Kelme. El conjunto alicantino no envió hasta el jueves, el último día válido, la documentación que exigía el organismo ciclista. Es decir, un certificado que acreditara el patrocinio de la Generalitat y un aval bancario por el importe de tres meses de nóminas. La UCI, dada la mala situación financiera del Kelme, con dificultades para hacer efectivas las mensualidades a sus corredores, no consideró válido este último documento al entender que no aseguraba el cobro de los salarios. La situación económica del Kelme es caótica, con una sanción de la UCI de hace dos temporadas, deudas por impagos a los corredores e inspecciones pendientes de Hacienda y del Ministerio de Trabajo.

"La situación económica del Kelme no está bien. No tenemos los avales exigidos y por eso está excluido", afirmó ayer Enrico Carpani, portavoz de la UCI. El máximo organismo quiere evitar con estas medidas casos como el del Coast y el Linda McCartney, que desaparecieron por sus deudas. Las plazas de Kelme y Domina-Vacanze, el equipo de Mario Cipollini, también descendido por problemas económicos, han sido cubiertas por el equipo español Ralx-bodysol y el belga Palmans Collstrop, que completan la lista de 30 conjuntos en el GS/I. El US Postal, el conjunto de Lance Armstrong, sí que fue admitido tras cumplir los requisitos a última hora del jueves.

Fuera de la Primera División, el Kelme se queda sin opciones de participar en el Tour, que no admite equipos de Segunda, y sólo podría correr el Giro o la Vuelta mediante una invitación especial. Sin embargo, tanto el patrón del equipo, Pepe Quiles, como el director deportivo, Vicente Belda, aseguraron que el descenso de categoría supondría la desaparición del equipo. El jueves, sin embargo, Belda creía que le había salvado la campana. "Está todo en regla. Hemos enviado los documentos para seguir un año más", afirmó. El director alicantino, que se hizo cargo del equipo en 1999 ocupando el puesto antes desempeñado por Rafa Carrasco y Álvaro Pino, estaba ayer ilocalizable.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 10 de enero de 2004