Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
CARTAS AL DIRECTOR

Puntualizaciones

El pasado 24 de diciembre, el diario EL PAÍS publicó en su última página un artículo firmado por Juan González Bedoya afirmando que los raelianos siguen sin demostrar que clonaron un bebé. Como responsable del Movimiento Raeliano en España, me dispongo a aclarar algunos puntos.

El anuncio de la clonación de un bebé en ningún momento fue realizado por el Movimiento Raeliano, sino por la empresa Clonaid, compañía privada completamente independiente del Movimiento Raeliano. Es cierto que la directora de la empresa Clonaid, Brigitte Boisselier, pertenece al Movimiento Raeliano, pero los objetivos y actividades de estas dos entidades son completamente diferentes.

El Movimiento Raeliano no financió la clonación del bebé, aunque apoya moralmente la clonación terapéutica y reproductiva en determinados casos. Por ejemplo, parejas que deseen tener descendencia y que no puedan tenerla por los medios tradicionales, incluidas las parejas homosexuales. Y, por supuesto, la clonación terapéutica que permitirá sanar muchas enfermedades hasta ahora incurables.

Hay que recordar que, cuando se anunció el nacimiento de Eva, el abogado norteamericano Bernard Siegel, de Miami, reclamó la tutela de la niña alegando que podría sufrir graves problemas de salud, algo a lo que los padres se negaron rotundamente. A esto, Brigitte Boisselier declaró que prefiere perder su credibilidad a que le retiren la custodia de su hija en perfecta salud a unos padres que luchaban desde hace años por tener descendencia.

Hace 25 años, el nacimiento de Louise Brown, el primer bebé probeta, causó un gran rechazo en muchos sectores de la sociedad. Del mismo modo, el anuncio del nacimiento de Eva ha despertado los mismos miedos irracionales, que irán desapareciendo de la misma forma que nadie (o muy pocas personas actualmente) se escandaliza con el nacimiento in vitro de seres humanos.

Al denominarnos como una "secta religiosa hambrienta de dinero y publicidad", está incitando al odio y a la discriminación religiosa, algo completamente inaceptable en un Estado de derecho. Somos una organización atea y nuestro objetivo es la difusión de unos valores humanitarios y progresistas indispensables para la supervivencia de la humanidad.

Invito a los lectores a que hagan su propia opinión leyendo nuestra página web www.rael.org.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de enero de 2004