El Gobierno expedienta a Endesa y evaluará si sus inversiones aseguran que no haya apagones

Tras la avería de la Val d'Aran, la compañía construirá una nueva subestación en Baqueira

Los vecinos de la Val d'Aran recobraron ayer la normalidad en un clima de gran indignación hacia Fecsa-Endesa por la avería que el lunes dejó a oscuras durante 10 horas a 25.000 personas, a pesar del acuerdo al que la empresa llegó con el Conselh Generau d'Aran para construir una subestación eléctrica en Baqueira, en Naut Aran, y para ampliar la que existe en Vielha. El Departamento de Trabajo e Industria abrió un expediente informativo a la compañía, la conminó a dar explicaciones en 48 horas y advirtió de que evaluará si su plan de inversiones es suficiente.

El consejero de Trabajo e Industria, Josep Maria Rañé, avanzó que evaluará si el convenio de inversiones de Endesa en Cataluña firmado por el anterior Gobierno garantiza la calidad y cantidad del suministro eléctrico. Si no es suficiente, "se abrirá un proceso de negociación con la empresa para aumentar las inversiones". Según Rañé, si la empresa es responsable del apagón, no se descartan sanciones. La Generalitat impuso por el gran apagón de 2001 una multa de seis millones de euros, contra la que Endesa recurrió.

El convenio prevé una inversión de 3.000 millones de euros de 2000 a 2010, de los que Endesa calcula haber invertido ya cerca de 900. En 2002, la compañía se comprometió en el Parlament a "hacer en Cataluña lo que haga falta", y asegura que este principio sigue vigente. Un portavoz explicó que está dispuesta a aumentar las inversiones si se demuestran necesarias y si existe "consenso" sobre cómo y dónde construir las nuevas subestaciones eléctricas, en alusión a las trabas que, según asegura, ponen algunos ayuntamientos. Los expertos estiman que la inversión para una nueva estación en Baqueira, de escaso impacto visual, rondaría los seis millones de euros.

Fecsa-Endesa restableció el suministro eléctrico en la Val d'Aran 10 horas después de la avería registrada en un transformador de la subestación de Arties, una de las dos que suministran el fluido eléctrico a la comarca. La empresa describió la avería como "fortuita", sin que por ahora conozca aún sus causas y pese a las reflexiones de distintos expertos en alusión a una sobrecarga de tensión.

Protesta de los hoteleros

El incidente ha originado un aluvión de quejas entre comerciantes, hosteleros y los turistas que pasan las vacaciones navideñas en hoteles y segundas residencias del valle. Muchos clientes avanzaron su intención de anular sus reservas y de adelantar el regreso a casa.

Mientras el Conselh Generau d'Aran ampliaba personal para atender las reclamaciones de particulares, Pere Esteve, consejero de Comercio, Turismo y Consumo, calificaba el incidente de ocasional "pero muy importante por lo que se refiere a la imagen". Así lo consideró también la Federación Española de Hostelería (FEHR), que denunció los "graves perjuicios" para la actividad turística y hotelera de la zona, y que en un comunicado anunció que exigirá responsabilidades a Fecsa. Los hoteleros encajaron la "dramática situación" como "un episodio más" de problemas periódicos de suministro, y aludieron al eco mediático del incidente porque entre los afectados figuran el presidente del Gobierno, José María Aznar, y el de Endesa, Manuel Pizarro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 30 de diciembre de 2003.

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