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COLUMNA

Contra Blasco

En Engañifa, su simulacro de respuesta a mi deconstrucción del Plan Hidrológico Nacional, el consejero Rafael Blasco elude sin rubor el fondo del asunto y, con inmenso desparpajo, me exige nuevas argumentaciones para debatir. Mi mamá me enseñó a ser educado y, por eso, ahí van:

Con respecto a la hecatombe ecológica que supondrá el PHN, me remito a mi columna Muerte de un río. Además, el lector con acceso a internet puede husmear, por ejemplo, en www.xarxadelaiguaclara.org, donde hallará rigurosos datos científicos contrarios al plan que Blasco vende como panacea.

Ahora, desde este púlpito que tanto le irrita, platicaré sobre la economía del PHN, megaproyecto que, vestido de solidaridad, el PP piensa financiar con dinero público en beneficio de bolsillos privados. Para ello, utilizaré un texto de Carlos de Prada, Premio Nacional de Medio Ambiente y Premio Global 500 (ONU), localizable en http://yesano.com/opinion/deprada_archipielago2003.htm, que resumo así:

La Ley de Incompatibilidades de altos cargos prohíbe que alguien ligado a una empresa participe en proyectos estatales que puedan favorecerla. En 1996 y de la mano del Partido Popular, Benigno Blanco, director de los servicios jurídicos de la hidroeléctrica Iberdrola -dueña de faraónicos intereses en el agua de España-, pasó a ser Secretario de Estado de Aguas. Desde ese puesto gestó el PHN, confeccionó un Libro Blanco del Agua y fue el padre de las Sociedades Estatales de Aguas, tres maniobras providenciales para la industria hidroeléctrica. Además, impulsó el Convenio del Júcar entre el Ministerio de Medio Ambiente y la Comunidad Valenciana, presidida entonces por un valedor del PHN, Eduardo Zaplana, y puso en marcha el trasvase Júcar-Vinalopó, que recibirá las aguas del Ebro y multiplicará por mil los beneficios de Iberdrola. Entretanto, dado que las infraestructuras necesitan cemento, un hombre ligado a la construcción, Antonio Aragón, pasó a la Confederación Hidrográfica del Ebro y promocionó el Pacto del Agua que, con el ardid de la agricultura, sembró el Pirineo de unos embalses que son el mayor reservorio destinado... al trasvase del Ebro. ¡Bingo!

Si a esto añadimos que tanto Benigno Blanco como otros personajes del entorno electricoladrillero han sido acusados ante la justicia de prevaricación, falsedad documental, riesgo catastrófico y otras minucias relacionadas con el PHN, lo menos que se deduce es que la coartada "verde" de Blasco es una nueva versión del timo de la estampita.

Dicho lo cual, ruego a su señoría que, si se digna debatir conmigo, suprima el blablablá, no confunda manifestaciones populares con subvenciones paelleras a cargo del erario y evite el autobombo. Al grano, por favor:

1) Sírvase impugnar el texto completo de Carlos de Prada -no mi breve resumen- y sus alegaciones de colusión entre el Partido Popular y el capital privado; 2) Puesto que presume de quijote medioambiental, justifique el modelo económico desarrollista y antiecológico en que se basa el trasvase de un Ebro ya malherido, cuyo cauce es hoy un 50% menor que hace cuarenta años y 3) Razone sus respuestas.

Como veis, don Rafael, este espadachín acepta el reto y, ¡voto a bríos!, espera de pie firme las muy neoliberales verdades de vuesa merced.

www.manueltalens.com

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 2 de diciembre de 2003