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INVESTIGACIÓN

Agentcities, premio Descartes de la UE por investigar con agentes inteligentes

La UPC coordina el proyecto mundial para crear servicios en la Red del futuro

El premio Descartes de la Unión Europea se entrega hoy en Roma a los mejores trabajos científicos surgidos de la cooperación internacional. De entre 230 grupos, ocho han sido elegidos para la final. Entre ellos, Agentcities, un proyecto en el que participan universidades y empresas de Europa, Estados Unidos, Japón y Australia y que se coordina desde la UPC.

Agentcities es una red en la que se construye la segunda generación de Internet, "que usa sus protocolos y otros para la comunicación entre agentes" y que empezó su andadura en 2000. En ella conviven humanos y agentes, programas de software inteligentes que responden a las demandas de su propietario -que les han entrenado- y establecen asociaciones autónomas con otros agentes conectados a la red, sin intervención humana.

Internet se convertirá en el futuro en una red de servicios y la información será sólo uno más. En la transición, desempeñan un papel importante los agentes, cuya finalidad es intercambiar e interpretar información. Van ligados al desarrollo de la web semántica. "Ésta etiqueta la información con lenguajes como XML, pero no interpreta la información. Los agentes interpretan las claves y las relacionan con los deseos de sus propietarios aunque sean de diversas fuentes", explica Ulises Cortés, profesor mexicano de 43 años y coordinador de Agentcities, con su colega, el inglés Steve Willmott.

"La tecnología es tan sencilla que no se percibe su potencia", dice Cortés. Será práctica cuando proliferen servicios comerciales, "dentro de unos cinco años, cuando garanticemos la calidad de los servicios y la robustez de la plataforma". Algunas empresas ya empiezan a desarrollar productos. Por ejemplo, Motorola que trabaja en un lenguaje de agentes para agendas y móviles. "La idea es transformarlos en una secretaria electrónica". Los agentes ayudarán a planificar el día de ocio, ayudarán a controlar el tráfico aéreo... "Podrán sustituir a los humanos en tareas rutinarias, pero sólo son asistentes para tomar decisiones".

Cortés y su equipo desarrollan un prototipo de servicio que reducirá de horas a minutos el tiempo de asignación de los órganos para trasplantes, un proyecto llevado a cabo con el Hospital de Sant Pau (Barcelona). "Se trata de crear una institución electrónica donde cada agente representa a uno de los actores del proceso: bancos de órganos, hospitales, donante, receptor... No se trata simplemente de cotejar los datos y responder rápida y eficazmente, también analiza temas clínicos: urgencia del trasplante, edad del paciente, riesgos... los agentes los resuelven en minutos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 20 de noviembre de 2003