La boda del Príncipe coincidirá con cuatro grandes obras en la capital

Las zonas afectadas son Atocha, Sol, Cuatro Caminos y Barajas

Los asistentes a la boda del príncipe Felipe y de Letizia Ortiz, prevista para principios de verano de 2004 en la catedral de la Almudena, se encontrarán la capital presumiblemente llena de zanjas. Entonces coincidirán al menos cuatro grandes obras: la megaestación de Sol, el túnel que conectará Atocha con Chamartín, el desmontaje del scalextric de Cuatro Caminos y los trabajos de ampliación y acceso al aeropuerto de Barajas.

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El itinerario que seguirá la comitiva nupcial aún es un secreto y el Ayuntamiento no sabe todavía cuál será el dispositivo que se organizará para tal ocasión. El centro histórico de la ciudad será en el momento del enlace testigo de dos grandes obras de ingeniería: la macroestación de cercanías de Sol y el nuevo túnel de la risa entre las estaciones de Atocha y Chamartín.

Los trabajos ya han comenzado en ambos casos. En el entorno de Sol, las vallas han hecho acto de presencia en la plaza del Carmen y la calle de Carretas para comenzar los desvíos de servicios como el agua, la luz o las líneas telefónicas. El Ministerio de Fomento se comprometió el pasado julio a que las obras no afecten a la superficie desde el 10 de diciembre de este año al 10 de enero de 2004, para no perjudicar la actividad comercial de la zona durante las navidades.

El panorama, sin embargo, se prevé diferente para el año que viene. No en vano el Ayuntamiento ha decidido modificar el trayecto de la Cabalgata de los Reyes Magos, que desde este año no pasará por la zona de Sol.

También en pleno centro de Madrid es horadado el nuevo túnel de la risa, que ya ha comenzado en la zona de Atocha y que conectará esta estación con la de Chamartín. Aquí también han comenzado los desvíos de servicios. Al igual que sucede con la macroestación de Sol, el Ministerio de Fomento guardó ayer mutismo acerca de sus planes para la obra, si es que finalmente genera molestias en el enlace entre el príncipe Felipe y Letizia Ortiz.

Algo más alejados de la catedral de la Almudena tienen lugar los trabajos de construcción del nuevo túnel de Cuatro Caminos, que posibilitará el desmontaje del actual paso elevado. Se espera que las obras finalicen en febrero de 2005. Aunque el edil de Urbanismo, Pío García-Escudero, anunció en su momento que no se cortará el tráfico, las obras obligarán al desvío de la circulación por la avenida de la Reina Victoria y la calle de Raimundo Fernández Villaverde, lo que podría originar atascos. El Ayuntamiento, responsable de esta obra, anunció ayer la creación de una comisión municipal, comandada por la edil Ana Román, que coordinará todas las áreas afectadas por la boda.

En las afueras existe un centro neurálgico que se encontrará durante la boda inmerso en un proceso total de remodelación: Barajas. Por una parte, está previsto que el aeropuerto encare la recta final de su ampliación que, según los cálculos del ministro de Fomento, Francisco Álvarez-Cascos, acabará en 2005. A esto hay que sumarle los accesos a la nueva terminal, el llamado Eje Aeropuerto.

La Federación Regional de Asociaciones de Vecinos mostró ayer su rechazo a la posibilidad de que alguno de estos trabajos puedan ser paralizados con motivo de la boda.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0004, 04 de noviembre de 2003.